Actualizado: 14 de agosto de 2017

trading optimo sin stop loss

 

Estoy harto de perder

Ya sé que los libros dicen que debo poner un stop loss, los que saben me recomiendan que siempre ponga un stop loss y en todas partes el stop loss parece sagrado.

Pero, lo cierto, es que yo no paro de coleccionar pérdidas por culpa del stop loss.

¿Y si no pongo stop loss?

Esto es un pensamiento al que todos llegamos en algún momento.

Y entonces hacemos las pruebas: Operando sin stop loss.

De buenas a primeras, parece que va bien.

De hecho, lo normal es que vaya muy bien.

Porque es cierto: el stop loss estropea el sistema de trading. Operar sin stop loss es mucho más rentable, eficiente y directo.

 

El precio tiene ruido

El precio no se mueve como una flecha. Siempre tiene retrocesos.

Incluso en los movimientos más direccionales, vigorosos, tendenciales y decididos siempre, aunque sea en marcos temporales inferiores, podremos observar pequeños titubeos y retrocesos en el avance.

Por eso, si ponemos un stop loss, la probabilidad de quedarnos fuera de juego aumenta mucho, aun habiendo acertado con el sentido del movimiento (que es muy triste).

 

El stop loss está inventado para que ganen los brokers y las manos fuertes

Piénsalo bien:

El stop loss es una orden que se ejecuta y que se cobra. Si tú operas colocando un stop loss por cada posición que abres, como todo el mundo te recomienda, el ruido del mercado (los vaivenes del precio) te van a dejar fuera una y mil veces.

Por cada stop loss que se dispara, tu broker cobra.

Por cada vez que tienes una pequeña pérdida, los tiburones ganan (quienes, por cierto, operan sin órdenes de stop loss).

Por cada stop loss que se ejecuta y cada pequeña pérdida que añades a tu lista, das un paso atrás. Y luego tendrás que dar más pasos adelante para recuperar, lo que significa más comisiones de nuevo y más oportunidades para que los tiburones te vuelvan a barrer.

El stop loss es un chollo para todos menos para ti.

 

Pruebas más exhaustivas y serias

Cabe la posibilidad de que hagas pruebas más en serio.

Yo las he hecho, y conozco a muchos más que las han hecho:

Te coges el histórico de datos que quieras y diseñas un método sencillo de trading.

No hace falta complicarse: Por ejemplo, compra cuando la media móvil pase de pendiente negativa a positiva y vende cuando el precio suba 100 puntos. Stop loss a 10 puntos por debajo.

Y ves que es un poco ganador.

Vamos a mejorarlo: Revisemos las operaciones perdedoras.

Te hartarás de ver que saltan stop loss por doquier al principio o a la mitad de operaciones que iban bien y que acabarían bien si el stop loss fuera un poco más amplio.

Y entonces, pruebas a separar un poco el stop loss (lo pones a 20 puntos, por ejemplo).

Automáticamente, tienes menos operaciones, pero más ganadoras, mucho más ganadoras.

Además, se dispara la cantidad de operaciones que llegan al objetivo de 100 puntos en vez de quedarse por el camino al chocar con el stop loss.

La tasa de acierto sube, la ganancia media sube (y el profit factor sube).

Y ahí es cuando te das cuenta de que no es casualidad: Si aumentas el stop loss (a 30 puntos, por ejemplo), la historia se repite.

Te das cuenta de que compensa un stop loss cuanto mayor, mejor. Lo que, en el límite, viene a ser equivalente a que te compensa operar sin stop loss.

A lo mejor en el gráfico particular sobre el que estás haciendo la prueba, encuentras que el stop loss óptimo no es infinito, sino simplemente muy alto. Pero en cualquier caso, descubres que no es verdad aquello de que la distancia al stop loss debe ser mucho menor que la distancia al objetivo. Sino todo lo contrario.

También es posible que no hayas hecho las pruebas tú mismo. Quizás lo hayas leído. Hay numerosos estudios que lo demuestran: Operar con un stop loss más cercano que el objetivo no es óptimo. El óptimo es operar sin stop loss. Y no lo digo yo, lo dicen las matemáticas.

 

Esto tiene un nombre: scalping

Al final, descubres que la forma eficiente de operar es poner el stop loss muy lejos y dejar el objetivo muy cerca.

Comprendes que el precio tiene ruido, siempre avanza un poco y retrocede un poco.

Es mentira que haya que aprovechar tendencias, lo que hay que aprovechar es el ruido.

Hay que entrar, esperar a que tarde o temprano el precio avance o retroceda un poco de nada a tu favor y salir inmediatamente (objetivo cercano). Si el precio empieza moviéndose en contra no lo cortes, déjalo correr que ya volverá (stop loss muy lejano o, mejor aún, sin stop loss, tal y como demuestran las matemáticas).

Y entonces es cuando descubres que tienes, por fin, una tasa de aciertos del 90% o del 95% (e incluso más).

Has llegado.

Después de toda esta vuelta, después de hacer lo que siempre te han dicho que debías hacer, descubres que tu verdad es distinta. El dinero está justo del otro lado del sitio al que todos los expertos señalan (¿Expertos?)

 

Esto sí es hacer trading

Cuando te pones a operar con esta filosofía de scalping, te das cuenta de que ahora el trading sí es como debe ser: Se acabó el sufrir con cada operación.

Está claro, a veces tienes alguna operación perdedora. Pero la realidad es que te pasas casi todo el tiempo coleccionando operaciones ganadoras.

Cuando pierdes, aunque sea una pérdida grande, no pasa nada, la digieres mejor, porque estás casi todo el tiempo ganando, juntando pequeños pasitos que te acercan al éxito.

Y ganar, te lo puedo asegurar, engancha. Es adictivo.

Sabes que has dado con la tecla y solo piensas en seguir haciendo lo mismo una y otra vez.

 

Las malas rachas

Este no puede ser Uxío Fraga. Él siempre dice todo lo contrario.

Si estabas esperando a que desmienta todo lo anterior, has llegado.

Es aquí, pero tiene un detalle importante:

Todo lo anterior es cierto.

  • Es cierto que si haces pruebas manualmente verás que operar sin stop loss es mucho mejor. Se sufre menos y se gana más.
  • Es cierto que si haces backtest y optimizaciones, las matemáticas te llevarán hacia el stop loss infinito (hacia el no-stop-loss).
  • Es cierto que si te pones a hacer scalping, te sentirás genial y que asumirás las infrecuentes pérdidas con deportividad y que operarás con una sonrisa en la cara.

Es todo cierto.

Pero hay más verdad que esa.

Aún hay una vuelta de tuerca más:

Cuando los recién llegados al trading se ponen a operar sin stop loss, es cuestión de tiempo que pierdan la cuenta. Sólo necesitan una operación para quedarse pillados y reventar la cuenta.

Y esto pasa, inexorablemente. Siempre.

Ese backtest, esa optimización y esos supuestos numerosos estudios son técnicamente basura. Y lo digo sin miedo. Porque yo he pasado por ahí, con sumo detalle.

Cuando pones esos sistemas a funcionar en real, es una mera cuestión de tiempo que empiecen a hacer aguas y destrocen la cuenta. Con el problema añadido de que no tienes capacidad para diferenciar a una mala racha de un desacoplamiento del mercado: Te faltan datos. Y esos datos tardan más en llegar que la cuenta en entrar en bancarrota.

Puede tardar mucho en romper (he vivido casos en primera persona de años sin romper). Pero rompen. Y cuando lo hacen, siempre se llevan todas las ganancias previas por delante. Y más.

Operando así, las malas rachas revientan cuentas.

Para que un sistema se pueda optimizar algorítmicamente sin incurrir en la sobreoptimización tiene que haber sido diseñado desde el minuto cero para ello y, en mi experiencia, aún no he visto nunca una muestra lo suficientemente amplia en un mercado lo suficientemente uniforme como para que eso pueda suceder.

La realidad es que el mercado cambia más rápido de lo que tardas en conseguir datos para caracterizarlo con solidez estadística y determinar acoplamiento o desacoplamiento del sistema. Cualquier sistema de trading ciego no puede ser ganador porque el mercado no le da datos suficientes con el ritmo suficiente (y por ciego me refiero a que no tenga un trader detrás percibiendo el contexto y actuando en consecuencia).

El scalping ciego no es ganador. Del mismo modo que operar ciegamente con stop loss próximo y objetivo lejano tampoco lo es.

El problema con el scalping, es que el hecho de coleccionar frecuentes ganancias y pasar la mayor parte del tiempo ganando es altamente adictivo. Operando de este modo se tarda mucho más en reconocer el error y evitar el fracaso. Cuesta mucho más desapegarse de una forma de operar que parece tan ganadora.

No voy a entrar en detalle, pero los sistemas Martingala entran en escena justo en este punto: Cuando tanto el desarrollador como el trader desean creer con todas sus fuerzas que, esta vez sí, poseen un sistema ganador.

Esto es porque las Martingalas esconden mejor que nadie y durante más tiempo que nadie a los sistemas perdedores, haciéndolos parecer ganadores. No solo operan sin stop loss, sino que además, manejan los tamaños de posición para que la pérdida se dé cuando ya es absolutamente imposible contenerla. (En las Martingala puras tan solo es necesaria una operación negativa para reventar la cuenta, independientemente del beneficio acumulado antes).

 

No has llegado. Has vuelto a empezar

Cuando descubres “la verdad” del scalping y del stop loss alejado crees que has llegado y, por fin, respiras aliviado.

Pero no. Luego descubres (con mucho sufrimiento) que no has llegado.

Es más, si el stop loss cercano (respecto a un objetivo alejado) no funciona y el stop loss alejado (respecto a un objetivo cercano) no funciona ¿No será que simplemente no es posible ser un trader ganador?

Y este es el siguiente punto por el que pasar:

  • El que no se ha hartado de intentar ganar con stop loss cercano ha llegado a probar el stop loss alejado.
  • El que después tampoco se ha hartado de intentar ganar con un stop loss alejado ha llegado a plantearse si es técnicamente posible ganar.

Y entonces, sólo entonces, después de haber dado la vuelta completa y regresar al punto de partida, estás en disposición de, sin todavía tener la habilidad, entender el por qué los expertos recomiendan operar con un objetivo más alejado que el stop loss:

  • Primero, porque es más fácil detectar el error. Si lo estás haciendo mal, lo verás enseguida (no como con el scalping) y podrás avanzar y mejorar más rápido.
  • Segundo, si te pones, gracias a tu capacidad (mayor o menor) de detectar el contexto en situaciones en las que los dados de la probabilidad estén cargados a tu favor, es fácil que tiendas a ganar: Si tú ganas más cuando ganas, de lo que pierdes cuando pierdes (objetivo más alejado que el stop loss) ya lo tienes hecho.

Y esta forma de operar no te distrae del objetivo, que es mejorar tu capacidad de detectar bien el contexto para subir tu tasa de forma auténtica, y no de forma artificial.

El scalping aumenta tu tasa de acierto de forma artificial, y no porque hayas mejorado tu capacidad para detectar contexto. Cuidado con el espejismo. Tú quieres lo segundo. Tú quieres mejorar tu capacidad de detectar contexto.

 

El scalping no es malo

El scalping per se no es malo.

Tiene perfecto sentido operar el ruido cuando no hay tendencia global.

Lo que es malo es el trading ciego. Y, en particular, el scalping ciego.

Creer que se puede ganar dinero operando con unas reglas fijas es lo malo.

Y el peligro del scalping es que te entretiene un tiempo mucho mayor en esa mentira.

Si lo tienes claro, puedes desarrollar un scalping eficiente que te vendrá de perlas en esos periodos en los que el mercado está perdiendo el tiempo en fases laterales de transición (que son súper-abundantes).

La idea de fondo es localizar un impulso lo antes posible, porque no hay la expectativa de que ese impulso derive en inercia (si lo hiciera, nos habría salido mal la jugada) así que nos salimos muy rápido de la posición, en cuanto arañamos un tramo mínimo preestablecido (que ya sabemos de antemano que, aunque escaso, nos resulta suficiente a largo plazo).

Si esta temática te interesa, hablamos otro día de ella con más detalle.

 

Por qué no suelo hablar de scalping

¿Si el scalping no es intrínsecamente malo, por qué nunca te oigo hablar de él?

Yo no suelo hablar del scalping porque mi especialidad es operar con acciones en numerosos mercados en el mundo.

Si paso mis rastreadores básicos en mis mercados habituales (NYSE, NASDAQ, Alemania, Francia, Italia y España), ya me estoy moviendo en un abanico de unos 12.000 valores.

Entre gráficos semanales y diarios (medio y corto plazo, respectivamente) prácticamente siempre puedo encontrar valores a punto de caramelo para ser operados en tendencia, listos para darme con alta probabilidad un movimiento amplio (objetivo lejano) desde una posición de control (stop loss cercano).

Por mi forma de operar en acciones y ETF, no necesito el scalping. No tengo que lidiar con fases laterales en las que pelear por rascar algunos euros por aquí o por allá.

Personalmente, me resulta más cómodo y sencillo el swing trading que el scalping.

 

Es un compromiso, un equilibrio

Pensando en una operativa atenta (no ciega, sino detectando contexto y buscando poner las probabilidades a tu favor) cuanto más scalper seas menos swing trader eres y viceversa.

Es decir, si vas a operaciones en las que aciertas poco pero te compensan mucho, tendrás ganancias infrecuentes mayores. En cambio, si te vas a operaciones poco ambiciosas en las que buscas que el ruido sea tu zona de control, tendrás ganancias más frecuentes pero mucho menores (y tendrás que estar preparado para salir corriendo en cuanto aparezca la tendencia y os dé un buen bofetón a ti y a tu cuenta, aunque duela).

Lo importante, lo crucial aquí es que tú no decides cuán scalper o cuán swing trader eres. No te puedes permitir el lujo de decir “Pues a mí me va más el rollo scalping, así que voy a operar a ganar poco muchas veces (o viceversa)”. 

El que lo decide no eres tú, es el mercado. Tú serás lo que el mercado diga en cada caso.

Y, si no te gusta, no operes.

Porque si lo haces, te vas a inflar a perder.

Esa es la forma correcta de enfocarlo.

Tú puedes decidir ser scalper, pero entonces vete a mercados que estén ahora mismo ofreciendo oportunidades para scalpers. Tú puedes decidir ser swing trader, pero entonces sé exigente y métete solo en follones en los que de verdad te compense arriesgar tus ahorros. Operar por operar, porque yo lo valgo, es sumamente estúpido.

Si el mercado te viene dado (como por ejemplo a un daytrader) serás lo que el mercado te diga que seas.

Y, si no puedes ser ambas cosas (scalper y swing trader), que es lo habitual (porque desarrollar cualquiera de las dos disciplinas suele consumir años de trabajo), te esperarás a que el mercado entre en el modo que a ti se te da bien para empezar a operar.

Mercados tendenciales para los swing traders y mercados laterales (choppy markets) para los scalpers.

Sé el tipo de trader que quieras ser, pero no le lleves la contraria al mercado. Alinéate o apártate, pero no te enfrentes a él.

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