como predecir el movimiento de la bolsa

Uno de los grandes saltos en mi carrera como trader fue cuando caí en la cuenta de cómo podría predecir el movimiento de la Bolsa.

Desde entonces, llevo haciéndolo cada día para ganar dinero sistemáticamente en los mercados financieros (en cualquier mercado, de hecho).

Recuerdo que iba en el coche, aunque no conducía yo. Estaba callado porque iba pensando, pero sin ser consciente de estar pensando. Vamos, que iba en la berza. O eso es lo que pensaría cualquiera que me estuviese viendo desde fuera.

Y entonces, me di cuenta. En ese momento encajaron las piezas de un problema al que llevaba muchos meses dándole vueltas sin habérmelo propuesto específicamente:

¿Cómo puedo adelantarme a los movimientos del precio?

Tiene que haber una manera. Si no, no sería posible ganar dinero en la Bolsa, haciendo trading.

Yo sabía que sí era posible. No sólo yo mismo lo había conseguido en algunas ocasiones (todavía me faltaba consistencia), sino que además, y sobre todo, conocía a gente que era ganadora consistente.

 

Los fundamentales

Los fundamentales (el estado contable de las empresas) claramente no permiten predecir el precio futuro.

El análisis fundamental sirve para saber a qué precio debería estar un valor. Pero, por haches o por bes, el mercado percibe que su valor es otro y, por lo menos de momento (y posiblemente durante varios años más) lo que debería ser y lo que ahora mismo es ni coinciden ni tienen por qué acabar coincidiendo.

La intención es buena, pero en la práctica no permite virguerías; sobre todo si queremos acertar con el momento exacto para comprar y vender en el mejor momento.

 

Indicadores técnicos

El análisis técnico se basa en la hipótesis de partida de que el precio lo descuenta todo. Es decir, que todo lo que está pasando deja su marca en el precio antes que en ningún otro sitio; y sobre todo, antes de que te enteres por cualquier otra vía.

Yo tenía (y tengo), un perfil claramente técnico.

Los gráficos de velas japonesas van conmigo y los indicadores técnicos (MACD, media móvil, RSI, estocástico, force index, Williams %R, fuerza relativa, etc) también van conmigo. Algunos de ellos me encantan, de hecho.

Sin embargo, tampoco vas a poder predecir el movimiento del precio con indicadores. No te van a llevar a acertar más.

Esto es así porque los indicadores te cuentan lo que está pasando y lo que ha pasado, justo igual que el precio, pero no pueden adivinar.

Hay una excepción a esto, un caso muy particular, que son las divergencias.

Y sin embargo, incluso las divergencias carecen realmente de un carácter predictivo. Simplemente ponen de manifiesto que el precio ya está cambiando de dirección aunque todavía no lo parece a simple vista.

Esto es mucha ayuda, pero aunque dan la sensación de estar adivinando el movimiento del precio, realmente no lo están haciendo.

 

Patrones de entrada que forma el precio

Ya los conoces:

  • Hombro-cabeza-hombro
  • Hombro-cabeza-hombro invertido
  • Rectángulo
  • Doble suelo
  • Doble techo
  • Triple suelo
  • Triple techo
  • Triángulo
  • Diamante
  • Bandera
  • Cuña
  • Giro en isla
  • etc.

Así, resumiendo y sin anestesia:

No funcionan.

Al menos, no como elemento de predicción.

Estos patrones que forma el precio, no son patrones de entrada.

¡No sé por qué los llaman así! ¡No valen para eso!

Es cierto que están en todos los mercados y en todos los marcos temporales. Sirven para que veamos figuras en nuestra cabeza y nos demos cuenta de cómo se está moviendo el precio.

Sí tienen una utilidad. De verdad que la tienen.

Pero no sirven para predecir el movimiento de la Bolsa.

De hecho, por su culpa, nos enfrentamos a la mentira más gorda del análisis técnico.

 

Los indicadores macroeconómicos

Los indicadores macroeconómicos son un puente entre los indicadores y los fundamentales.

Y, curiosamente, esta mezcla, puede llegar a tener cierto poder de adivinación. (Nos entendemos. No hay que tomarse la palabra adivinación al pie de la letra).

De hecho, como hay algunos indicadores macroeconómicos que se adelantan al movimiento de la Bolsa, se llaman… (sorpresa) ¡indicadores adelantados!

Sobre estos leading indicators, tengo un artículo muy detallado aquí.

La razón por la que estos indicadores adelantados pueden ayudarnos mucho a acertar cuándo la Bolsa va a subir o a bajar es que miden los primeros síntomas de que la economía va mal o de que va mejor. Y ya sabemos que la Bolsa refleja, no sólo lo que está pasando con algo, sino también las expectativas de la gente de lo que pasará con ese algo.

Esto para trading de corto plazo no nos vale, pero sí es muy útil para saber cuándo es momento de comprar fuerte en Bolsa a medio y largo plazo y cuándo es momento de retirarse.

 

Las ondas de Elliott

Las ondas de Elliott sí que están diseñadas para adivinar.

Otra cosa es que, en la práctica, lo hagan.

Y aquí quiero explicarme muy bien, porque conozco gente que va muy en serio en el campo de Elliott y sabe bien lo que se hace:

Las ondas de Elliot son mapas mentales para encuadrar el movimiento del precio.

Hasta aquí bien.

Lo que pasa es que el precio puede moverse, en cualquier momento, como le dé la gana.

No es que el precio sea aleatorio (no lo es), pero sí que es sumamente errático.

La ondas de Elliott, para el que las domina (yo no las domino), ayudan a plantear escenarios de alta probabilidad.

Después del análisis de Elliott no sales diciendo “Va a pasar esto, fijo”. Sino, más bien “El precio puede venir por aquí, previsiblemente hasta esta zona o ir por allá, aproximadamente hasta aquella zona”.

Y, por supuesto, esto también tiene mucha utilidad.

La dificultad que yo le encuentro a las ondas de Elliott, aparte de que su estudio me resulta infumable, es que dependen mucho de cuál sea el recuento de ondas aplicado. Y, para esto, no hay una ciencia. Como máximo, puedes lanzar hipótesis y ver si tienes suerte.

Por eso, en la práctica, no soy fan de Elliott. Mucho rollo para pocas nueces.

 

Análisis de Fibonacci

Las relaciones de Fibonacci existen. No son un invento ni una entelequia.

Al igual que la forma con la que cuelga un cable eléctrico entre poste y poste (se llama catenaria) tiene su geometría y se puede manejar matemáticamente, lo mismo sucede con aspectos del precio cuando aplicamos los grandes números (muchas muestras) en los mercados financieros.

Por ejemplo, en una tendencia alcista sana que comienza, lo habitual es que el pullback del primer swing, produzca un retroceso a la baja del 38.2% respecto del tramo alcista inicial.

Si te fijas en la foto, el 38.2% es el tramo pequeño de cualquier corte que mires.

Cógete un gráfico de precios con suficiente histórico de diversos valores y podrás comprobar que esto se cumple bastante bien si tomas el suficiente número de medidas.

Al fin y al cabo, los mercados somos personas y las personas somos así.

Sin embargo, esto de predictivo tiene bastante poco.

Aunque, en promedio, las correcciones de primer swing de nuevas tendencias alcistas sanas converjan al 38.2%, la próxima corrección, la tuya, la que te va a hacer ganar o perder dinero, va a llegar hasta… a saber dónde.

Fibonacci no te sirve para predecir el movimiento de la Bolsa.

 

Hay algo más que todo esto. Hay algo mejor

Volvamos a cuando yo estaba en el coche, en la berza:

En aquel momento yo ya tenía a mis espaldas todo esto que te he contado: Análisis fundamental, velas japonesas, patrones de velas japonesas, indicadores técnicos, “patrones de entrada” (dejémoslo en figuras del precio), indicadores macroeconómicos, ondas de Elliott, relaciones de Fibonacci y un montón más de información peleando por encontrar su sitio en mi cabeza.

Yo pensaba:

Recurrimos a todo esto porque queremos cazar movimientos del precio.

¿Por qué no mirar directamente al precio?

Pero qué es el precio ¿Qué es exactamente lo que hay que mirar?

Entonces caí en la cuenta de que nuestros gráficos no son el precio. Son los dibujos que va dejando el precio conforme se van cerrando tratos (anónimos, pero es igual, son acuerdos confirmados).

Dicho con otras palabras: Cada vez que se cierra un trato (alguien le vende a otro) anotas el precio. Al instante siguiente, cuando se completa otra compraventa, lo mismo, anotas el precio.

Para cuando te das cuenta, tienes un gráfico de precios. Pero realmente no son precios sin más. Son los precios a los que la gente fue llegando a un acuerdo.

Y la gente llega a acuerdos al precio al que le conviene (o al que cree que le conviene). Es decir, no son precios al azar.

La gente pone órdenes de compra y venta donde le resulta interesante. Cada uno atendiendo a su propio criterio, ya sea su conocimiento sobre lo que está comprando, o por impulso, o incluso atendiendo al propio dibujo que va dejando el precio (que es lo que hacemos los traders analistas técnicos).

El dibujo del precio se va formando allí donde se puede cerrar el próximo trato. Imagina que se cerró a 51€, por ejemplo.

El precio va a seguir a 51€ mientras haya compradores y vendedores cerrando tratos a ese precio.

Una vez cerrado el último trato, el próximo comprador (el que está dispuesto a pagar, pongamos, 50€) y el próximo vendedor (que no piensa ceder por menos de 52€) no están de acuerdo, y el precio va a seguir ahí parado (se queda lateral en 51€).

Pero si aparece un vendedor menos exigente, entonces el precio bajará.

O si lo que sucede es que surge un comprador más atrevido, entonces el precio subirá.

La cuestión es que, sea como fuere, salvo unos pocos (muchos en número, pero pocos en porcentaje), todo el mundo pone sus órdenes de compra y venta en los mismos sitios, porque la mayoría de la gente (consciente o inconscientemente) está movida por los mismos estímulos.

¿Y qué son la acumulación de órdenes de compra y venta en un precio concreto?

Soportes y resistencias

Desde que me di cuenta, no volví a mirar a los soportes y resistencias con los mismos ojos.

De repente, los entendí. Los entendí a fondo.

Por ejemplo, de golpe, vi claro que un soporte horizontal es mil veces más valioso e importante que una directriz de tendencia (soporte oblicuo), o una media móvil (soporte dinámico virtual). Porque en estos últimos casi no hay órdenes acumuladas y en los horizontales sí las hay, siempre.

Desde casi el primer día en el que me puse a estudiar análisis técnico supe de los soportes y resistencias, pero no fue hasta mucho tiempo después que comprendí que la forma de predecir el movimiento de la Bolsa (de cualquier precio en cualquier mercado) consiste exactamente en encontrar dónde está el próximo soporte relevante y dónde está la próxima resistencia relevante.

Si tienes esos dos datos, ya sabes qué hacer.

Es que, una vez que lo entiendes, cae de cajón.

De golpe te das cuenta de que los patrones de velas, los indicadores, las figuras del precio, la macroeconomía, los fundamentales, Elliott, Fibonacci… son minucias insignificantes. Es como ir conduciendo mirando a la pantalla del GPS en vez de mirar a la carretera ¡Es absurdo!

 

Por si no ha quedado claro

Los gráficos son los dibujos que deja el precio final de acuerdos confirmados en sitios concretos donde la gente coloca sus órdenes.

Como todo el mundo se mueve por los mismos impulsos, casi todas las órdenes se agolpan en las mismas zonas.

Esto da lugar a soportes y resistencias (horizontales).

Si el precio va bajando, cuando llegue al próximo soporte relevante (la próxima gran acumulación de órdenes de compra) se va a parar y, seguramente, incluso empezará a subir.

Si el precio va subiendo, cuando llegue a la próxima resistencia relevante (la próxima gran acumulación de órdenes de venta) se va a parar y, seguramente, incluso empezará a bajar.

Si no hay soporte o resistencia relevante delante del precio, el precio seguirá avanzando en el mismo sentido que ya traía.

Ya está, movimiento del precio adivinado.

¿Es infalible?

Por supuesto que no. El mercado es de acceso libre, y siempre puede aparecer un tipo con un fajo de billetes y cambiar el curso del precio, creando él solo un muro de dinero en forma de soporte o resistencia inesperado. Esto sucede frecuentemente, pero aún así, es la excepción.

Desde que opero atendiendo a este criterio soy ganador.

Este es el motivo de que haya sacado un curso monográfico para aprender a encontrar los soportes y resistencias relevantes.

Cuando lo lancé la gente se sorprendió ¿Por qué este tema tan raro?

¿Por qué no de patrones de entrada?

¿Por qué no de indicadores?

¿Por qué no un curso de Elliott, de análisis de mercado, de Fibonacci, de velas japonesas?

Ahora ya sabes por qué: Porque dominar los soportes y resistencias me cambió la vida.

Y todo lo demás no.

Yo he descubierto que centrar toda mi operativa en la estructura de soportes y resistencias es la clave del trading ganador.

Y es más, me he fijado que otros traders que respeto y admiro, ya sea de forma consciente o inconsciente, hacen exactamente lo mismo. Lo supeditan todo a los niveles horizontales relevantes.

No hablo de oídas, te estoy contando mi propia experiencia.

Ese momento en el coche, ese ir en la berza aquella tarde-noche invernal, fue el origen y el principio de todo mi desarrollo como trader ganador.

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