Mira que imagen más chula he creado en Photoshop:

Invertir en Bolsa, Gestión de carteras

Decidí hacerla para explicarte el principio básico que hay detrás de la pregunta ¿qué hacer con mi dinero?

La respuesta a esta pregunta ya sabemos que es tratar de hacer crecer el dinero lo máximo posible con el menor riesgo de quedarnos sin él.

Para eso tenemos que entender que el riesgo al que exponemos nuestro capital va directamente ligado al trabajo que da gestionarlo y al rendimiento que podemos sacarle.

Es decir, que hay un compromiso. No se puede tener todo a la vez y, tendremos que encontrar nuestro equilibrio. Por ello, lo que tenemos que saber es cuánto riesgo estamos dispuestos a correr, cuánto trabajo a dedicarle y cuánto rendimiento nos parece bueno. Ya te adelanto que ninguna de estas tres es una pregunta fácil de responder. Ve pensándolo con calma.

 

Formas de invertir

Pero, antes de liarnos, vamos a repasar donde podemos poner el dinero, de menor a mayor riesgo:

  • Efectivo: Liquidez en su forma primitiva. Más conocida como debajo del colchón. Disponibilidad total a cambio de ningún interés.
  • Cuenta corriente en el banco. También es liquidez, pero al menos te pagan un interés insultantemente bajo. Aumenta el riesgo porque si tu banco quiebra difícilmente recuperarás el dinero.
  • Depósito (hay un millón de tipos): Suelen ser una buena alternativa para que el dinero no rinda prácticamente nada a cambio de que tampoco lo tengas disponible.
  • Deuda soberana: Los países se endeudan y tú puedes comprar esa deuda a cambio de un pequeño interés. Si el país quiebra, te quedas sin cobrar. Se supone que eso no pasa prácticamente nunca. Cuanto más estable es el país, menos paga por su deuda.
  • Deuda de corporativa (de empresas): La misma idea, pero con las empresas, que suelen quebrar más alegremente que los países; por lo que pagan más por su deuda.
  • Bolsa (en forma de dividendos): Pones el dinero y te olvidas de él. Estás comprando empresas, así que su buen hacer se debería transformar en beneficios para ti. Eso sí, si el mercado es bajista cada día tienes menos que ayer. Si sabes que no necesitas recurrir al dinero, en teoría, la gran mayoría de los años, este es el sitio más rentable para guardar tu dinero.
  • Trading: Especulación en los mercados financieros. Aquí ya no se guarda el dinero, se trabaja el dinero. Es un concepto distinto con un rendimiento totalmente distinto (y también con un riesgo totalmente distinto).

 

Como invertir en deuda y otras cosas

A modo de aclaración, si alguien se pregunta cómo puede comprar deuda (soberana o corporativa), los fondos solían colocarse en el medio para que las personas normales (con menos de 100.000€ para meter en estos berenjenales) pudieran invertir de forma más o menos asequible en deuda. Realmente los fondos suelen picar en todos los niveles de inversión (desde lo más seguro hasta lo más arriesgado), pero ese es otro tema que ahora no nos atañe.

Últimamente los fondos tradicionales se están quedando atrás frente a los ETF (que también son fondos, pero que se manejan como acciones) que les están comiendo muchísimo terreno, porque tú puedes invertir en lo que quieras con un control mucho más directo sobre lo que haces. Para que te hagas una idea, aquí tienes un listado de ETF sobre bonos (deuda).

Ya que hablamos de fondos (sean ETF o no), podemos mencionar también que nos permiten acceder a mercados menos de andar por casa, como puede ser el de las materias primas, como el oro, por ejemplo. Lo comento igualmente, por si alguien tiene ganas de meterse en materias primas y no sabe cómo.

 

El trading, un caso aparte

Respecto al trading, hablamos de especular. La diferencia principal entre invertir y especular es que, cuando inviertes, básicamente, pones el dinero y te olvidas, esperando que el valor de tu dinero impulse a la generación de más dinero y te lleves parte del beneficio.

En cambio, si especulas, pones el dinero con la intención de cazar un movimiento en el precio del activo y ganar con la diferencia entre los precios de compra y venta.

Ya que estamos, por si alguien tiene alguna duda, especular en sí mismo no es malo ni va contra la ética. Lo malo es manipular los mercados, para que la especulación salga más rentable; pero eso es algo a lo que el 99.9999% de los mortales no tenemos acceso y no podríamos hacer aunque quisiéramos.

Para especular tenemos los bonos (la deuda), las acciones (la Bolsa), los ETF (fondos que replican la evolución de todo tipo de activos y combinaciones de éstos) y los productos derivados financieros.

Entre los derivados se encuentran, además de los ETF, los CFD, las opciones, los warrants y los futuros. Todos estos productos derivados son “inventos financieros” para facilitar la especulación. Permiten comprar y vender rápida y cómodamente todo tipo de activos (Telefónica, Microsoft, países emergentes, petróleo, franco suizo, emisiones de CO2, volatilidad de la Bolsa americana, IBEX35, deuda alemana, cambio euro/dólar, chicharros nórdicos, y cualquier cosa que se te pueda ocurrir).

 

Vamos ahora a la práctica

Ahora que sabemos un poco las opciones que tenemos, podemos considerar en qué nivel de rendimiento-riesgo-trabajo queremos movernos.

Así pues, el primer paso mental que podemos dar es ¿En qué me meto yo? ¿Bolsa? ¿Deuda? ¿Trading agresivo con  futuros en el mercado de divisas?

Ahora es cuando te pido que vuelvas a mirar la imagen de antes mientras yo te digo “En todo. Te metes en todo”

Invertir en Bolsa, Gestión de carterasEn realidad, esta imagen no la hice como un mero muestrario de las posibilidades de inversión, sino de la composición de tu cartera.

Si lo piensas, esto es bastante lógico: Seguramente ahora mismo, tú tengas un poco de liquidez entre tu cuenta y debajo del colchón. A lo mejor, tienes dinero en algún depósito o fondo. Es posible que incluso poseas algunas acciones, aunque también es probable que no tengas claro si quieres ganar con los dividendos o con las subidas en el precio. Dicho con otras palabras, seguramente ya estés un poco metido en todo.

 

La idea principal

Lo que te quiero transmitir es que, no se trata de que inviertas todo tu dinero en trading (si eres de perfil arriesgado), en bonos (si eres de perfil más conservador) o en depósitos y liquidez (si tienes aversión al riesgo). Lo que te quiero transmitir es que meterás un poco de tu capital en cada apartado y, según tu perfil de riesgo, cargarás más o menos la mano en cada sección.

 

Mi cartera desde un punto de vista global

Para que te hagas una idea, te contaré cómo tengo yo repartido mi dinero:

  • Efectivo y dinero líquido en cuentas bancarias. (Ahora mismo, 37.5% del total)
  • ETF que engloban el equivalente a los bloques centrales del esquema: Depósitos, Deudas y Dividendos de Bolsa. (Ahora mismo, 41.7% del total)
  • Trading, utilizando acciones, CFD y ETF principalmente. (Ahora mismo, 20.8% del total)

En realidad, juego bastante con mi estrategia de largo plazo del apartado de trading, superponiéndola un poco a los bloques centrales. Pero tampoco te quiero liar.

En función del momento de tu vida, de tu perfil de riesgo, del momento económico y de la situación puntual del mercado, agrandarás unos bloques a costa de otros (como por ejemplo, retirarás dinero destinado a dividendos y se lo asignarás a la deuda soberana, que es un movimiento típico en los mercados bajistas) o reorganizarás internamente el dinero dentro de cada bloque (como por ejemplo, dentro del bloque de los dividendos, comprar acciones o ETF de sectores determinados que se comportan mejor que otros).

 

¡Manos a la obra!

Copia la imagen de arriba en un papel y defórmala, ajústala, hasta que el tamaño de los recuadros represente cuánto dinero tienes metido en cada apartado. Al hacerlo, seguramente caigas en la cuenta de que no estás aprovechando tu dinero como deberías, así que dibuja también cuál es el reparto que quieres lograr.

Ya tienes un plan general de inversión ¡Enhorabuena!

En un próximo artículo, le daremos una vuelta de tuerca más a este modelo y descubriremos juntos algunas cosas muy interesantes.

De momento, te invito a que me envíes una foto de tus dos esquemas: Tu situación actual y tu objetivo de inversión. Para ello, dibuja en el ordenador o en un papel los recuadros como te comentaba y mándame la captura de pantalla (en formato *.png, por favor) o una foto del papel hecha con el móvil o tu cámara digital. De paso, especifica si me das permiso para publicarlo o no.

Envíame tus esquemas a contacto@novatostradingclub.com

Si los esquemas que recibo son interesantes, trataré de publicarlos para que todos podamos aprender una buena lección con ellos. Por eso, es muy importante que me digas claramente si me das permiso para publicarlos.

Por otra parte, también puedes mandarme tus esquemas para que únicamente yo los vea.

En resumen:

  1. Mándame la foto del esquema de tu situación actual
  2. Mándame la foto del esquema al que te gustaría llegar
  3. Dime claramente, si me das permiso para publicar tus esquemas

Este ejercicio que te propongo, te aseguro que te abrirá la mente.

Lánzame todas tus dudas y comentarios al respecto

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