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Habrás oído en más de una ocasión hablar de los warrants, y seguro que muchas veces te has preguntado qué es eso. Te voy a dar unas nociones de lo que son y una serie de razones por las que no es buena idea operarlos. Evidentemente, no debes confundir este derivado financiero con Warrant, el mítico grupo de rock de finales de los 80, que sí te recomiendo escuchar.

Los warrants tienen muchas similitudes con las opciones financieras, y en más de una ocasión haré comparativas con éstas para que se entiendan mejor. Si no conoces bien lo que son, tienes que leer mi artículo sobre opciones donde te hablo de ellas en profundidad.

 

¿Qué son los warrants?

Son productos financieros que ofrecen los bancos de inversión, semejantes a las opciones, pero que, como ahora verás, cuentan con ciertas restricciones.

Se puede decir que un warrant es como un título de una opción que cotiza en bolsa.

Lo que tú adquieres cuando compras un warrant, es el derecho de compra o venta sobre un activo subyacente. Es decir, pagas una prima por tener el derecho de elegir si compras o vendes acciones a alguien que sí que estaría obligado a vender o comprar respectivamente esas acciones, previamente pactadas en un determinado plazo de tiempo.

Básicamente el funcionamiento es igual que las opciones, pero la principal diferencia es que los warrants no permiten posiciones de venta para luego comprar. Esto limita mucho el número de estrategias posibles que vas a poder realizar.

Los bancos de valor que emiten los warrants son market makers, o creadores de mercado, lo que significa que ellos harán de contrapartida para comprar o vender tus warrants cuando sea necesario. Esto garantiza la liquidez de este producto.

 

Características de los warrants

Estas son las cuatro características de los warrants:

  • Subyacente: El título sobre el que se emite el warrant.
  • Precio de ejercicio: El precio de compra.
  • Fecha de vencimiento: La fecha en la que el warrant se ejerce.
  • Paridad: Cantidad de warrants que equivalen a 1 título del subyacente.

En el caso de los warrants, el encargado de decidir todas las condiciones es el banco de inversión que comercializa este producto. Decidirá entonces sobre qué subyacentes se emiten, la fecha de vencimiento, el precio de ejercicio, y la paridad correspondiente. Esto último es diferente a las opciones, ya que la paridad nos indica la cantidad de warrants que componen un título del subyacente (por ejemplo si tenemos una paridad de 4 en un warrant sobre Telefónica, significa que cada 4 warrants equivalen a un título de Telefónica). Este dato no hace a los warrants mejores ni peores que las opciones, pero sí que debemos tenerlo en cuenta porque nos puede llevar a confusión.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la liquidación se hace siempre por diferencias, aunque puede existir algún banco con el que puedas negociar una liquidación por entrega física de los títulos sobre los que se ha emitido el warrant, pero lo habitual es que sean todas por diferencias.

También hay warrants de estilo americano y europeo. Esto significa que vamos a poder ejercer el derecho de compra o venta antes de la fecha de vencimiento, si el warrant comprado es de estilo americano, o tendremos que esperar a la fecha final, si es de estilo europeo.

 

Tipos de warrants

Dentro de los warrants, vas a encontrar diferentes tipos, y debes saber a qué te enfrentas para operar cada uno en base a unas normas diferentes.

 

Warrants “normales“

Son los warrants Call y warrants Put, ya sea para tener el derecho a comprar o tener el derecho a vender respectivamente.

Si compras un warrant Call, estarás pagando una prima por adquirir el derecho, pero no la obligación, de comprar o no el activo subyacente a un precio determinado (precio de ejercicio), en cualquier momento, hasta una fecha conocida de antemano (fecha de vencimiento).

Si compras un warrant Put, estarás pagando una prima por adquirir el derecho, pero no la obligación, de vender o no el activo subyacente a un precio determinado (precio de ejercicio), en cualquier momento hasta una fecha conocida de antemano (fecha de vencimiento).

Los warrants cotizan en bolsa y, al contrario que las opciones, no necesitamos un contrato especial con el broker para operar con ellos, lo que a priori puede parecer una ventaja, pero no tiene ninguna relevancia, ya que el contrato que hay que firmar para operar opciones es muy sencillo y gratuito.

 

Warrants apalancados

Están pensados para operaciones de muy corto plazo. Lo que hacen es multiplicar por una cantidad determinada la variación del subyacente de forma diaria. El cálculo con el que hacen esa multiplicación es complejo y variable de unos a otros, pero digamos que funciona igual que los ETF apalancados 3x o 5x. El resultado no va a ser que el precio del subyacente se mueva hacia arriba exactamente 3 euros por cada euro que suba el subyacente real, sino algo aproximado y variable.

 

Turbo warrants

En esta variante, la principal diferencia es que tienen un punto, conocido como knock-out, donde se anula directamente la operación y el warrant pierde todo su valor. Se podría asemejar al punto en el que tu cuenta se queda a cero cuando negocias futuros apalancados. Resumido es que si el subyacente toca un punto determinado, el valor es 0 y desaparece. No necesitan garantías, y al contar con una barrera, no depende de la volatilidad. Es un producto muy apalancado, con lo que el riesgo es muy elevado.

 

Warrants laterales

En este caso, lo que necesitas para ganar es que el precio del subyacente se mantenga lateral, dentro de un determinado rango de precios establecido. Por ejemplo, que el DAX se mantenga durante todo el periodo pactado, entre 12.500 y 13.500. Si en algún momento hasta la fecha de vencimiento, toca uno de esos dos niveles, el valor del warrant cae a cero y se pierde.

 

Lo que nadie dice de los warrants

El precio de un warrant se forma en base a 6 puntos:

  • Cotización del activo subyacente.
  • Precio de ejercicio.
  • Fecha de vencimiento.
  • Dividendos.
  • Tipos de interés.
  • Volatilidad.

Es este último el que hace que los warrants no me gusten como medio de inversión. La volatilidad nos marca parte de la rentabilidad de un warrant, y cuanto más alta es la volatilidad, mayor es el precio del warrant.

Como te he comentado antes, son los bancos de inversión, como Citibank o Societe Generale, los que emiten los warrants, y ellos son siempre la contrapartida cuando decidas ejercer tu derecho de compra o de venta de los títulos.

Lo habitual es que, en un mercado normal, la volatilidad y el precio se basen en la oferta y la demanda, pero aquí no existe arbitraje ni mercado detrás, con lo que es el banco emisor el que decide estos datos.

Los warrants los emiten esos bancos en cantidades fijas, es decir, pueden sacar a a la venta 600.000 warrants de Inditex con precio de ejercicio 30 y fecha de vencimiento dentro de 6 meses. Pues bien, al principio será el banco de valores el que tenga que vender esos warrants a los inversores, pero según se va acercando la fecha de vencimiento, serán los inversores los que tengan que ir vendiendo los warrants al banco. Entonces no es difícil pensar que al banco le interesa que al principio la volatilidad sea alta, ya que son ellos los que venden.

Pero cuando tienen que comprar, lo que más les conviene es que la volatilidad sea mucho más baja. Haciendo eso ya está manejando el precio del warrant en su beneficio sin que se note y sin dar la oportunidad de que los inversores se beneficien de la volatilidad real en momentos puntuales.

La otra cuestión que hace que los warrants no sean recomendables, es que no se pueden vender antes de ser comprados. Esto limita mucho la cantidad de estrategias posibles, ya que por ejemplo, no podrás vender opciones Put para poder comprar acciones más baratas que al precio de mercado, ni muchas otras.

Debes tener en cuenta que, si comprases warrants, lo normal sería intentar venderlos antes de alcanzar la fecha de vencimiento. Si no has acertado con la estrategia, cuanto más se acerque esa fecha, es más probable que pierdas la totalidad del dinero invertido, ya que los warrants se deprecian muy rápido (en parte por la volatilidad que decide el banco de inversión).

Por eso, debes tener en cuenta tres cosas si compras y esperas a la fecha de vencimiento:

  • No son canjeables por acciones (como sí ocurre con las opciones).
  • Debes fijarte en la paridad, que limitaría mucho tu ganancia.
  • A lo que ganes debes restarle la cantidad que ya hayas pagado por los warrants.

En definitiva, no los considero un producto adecuado para operar, sobre todo teniendo mejores alternativas. Es un producto que, por sus características, se puede vender mejor, porque al manejarse como una acción, se puede ofrecer en cualquier bróker y acercarse a más público por su sencillez. Pero precisamente, si tratan de hacer algo muy sencillo para llegar a más gente, es cuando debemos tomar más precauciones.

Yo trato de mantenerme alejado de estos productos, que ya empiezan a parecerse más a una lotería que a trading o inversión. Y precisamente en la Escuela Profesional de Traders, si algo nos gusta es aprender a interpretar libremente el movimiento del precio y sacar un rendimiento con ello, y tú puedes aprender a hacerlo también gracias al Método TradingRealTM.

Te espero en los comentarios para conocer tu punto de vista respecto a este producto derivado.