Actualizado: 17 de octubre de 2016

Invertir en Bolsa, distancia stop lossUna de las tareas más difíciles a la hora de especular en Bolsa es la de colocar un stop loss.

Esto es así porque hacerlo implica entrar en un compromiso: Cuanto más lo alejas de la última vela más dinero puedes perder, cuanto más lo acercas más fácil es que te quedes fuera de juego antes de tiempo.

En este juego de colocar el stop loss, todo lo que no sea pasarse significa quedarse corto, y viceversa. Encontrar el punto mágico es tarea casi imposible, especialmente porque el carácter del mercacado va cambiando vela a vela y lo que antes era lejos, de golpe puede ser cerca.

Por eso, hay que tener claros una serie de conceptos. Seguramente pienses que estas ideas ya las dominas, pero yo creo que es muy probable que no, que sí las conozcas, pero que no las tengas completamente interiorizadas:

 

Primer criterio de ubicación del stop loss

El stop loss es una herramienta muy eficaz para cortar rápido las pérdidas. Esto no quiere decir que rápido sea lo mismo que antes de tiempo. Quiere decir que sirve para distinguir cuándo has acertado de cuándo no y, si no has acertado, te saca de la posición.

Por eso, el stop loss se coloca precisamente en ese punto a partir del cual no tiene sentido que el precio se mueva si es que has acertado con el sentido del movimiento.

Coloca el stop loss en ese nivel que distinga hasta dónde es razonable que oscile tu movimiento sin llegar a perder su esencia.

 

Segundo criterio para colocar el stop loss

Cuanto más amplio es el movimiento que pretendas capturar, más margen tienes que darle al stop loss.

Ya sabes que si pretendes cazar una subida de nueve meses, tendrás que aguantar durante varias semanas (y probablemente algún mes entero) que el precio vaya en tu contra, aún cuando la tendencia de fondo no se haya perdido. Si pretendes capturar un movimiento de cuatro o cinco días, no vas a permitir que el precio retroceda ni dos días seguidos.

Esto, que parece obvio, no lo es cuando estamos operando. A mi me sienta bastante mal que el precio se quede parado o se vuelva en mi contra durante muchos días, por eso prefiero operar a corto plazo. Cuando extendí mi operativa también al medio plazo esto, que tan obvio resulta, se me hizo cuesta arriba, y me llevó a cerrar operaciones antes de tiempo, aun cuando el precio hacía lo que debía hacer. No comprendía que el tamaño de mi paciencia tenía que aumentar con la duración de las operaciones.

 

Tercer criterio para saber dónde poner el stop loss

Lo único que importa para decidir es la geometría del gráfico, no el precio como número.

Para saber dónde colocar el stop loss tienes que mirar a las velas y fijarte en su forma y cómo se conectan con sus vecinas. Importa si son generalmente largas o cortas, si hay saltos entre ellas o tienden a solaparse mucho entre si, si suelen tener más cuerpo que sombra o, por el contrario, el gráfico es muy “peludo”, si los giros son bruscos y se dan en muy pocas velas o si se forman lentamente y de forma predecible, si el precio hace muchas fintas y engaños o avanza con nobleza.

Este tipo de observaciones es el que te permite decidir si el precio puede retroceder hasta cierto punto sin que por ello se pierda el movimiento que te interesa capturar.

El stop loss no se pone en $42.27. Se pone un poco más allá de la sombra más larga del grupito de velas de esta esquina de aquí. Y eso viene siendo… déjame que lo mire… en $42.27, más o menos.

 

Cuarto criterio para ubicar el stop loss

Es una cuestión de zoom. Si te das cuenta, siempre quieres cazar una subida o una bajada. Dicho con otras palabras, siempre quieres capturar un avance del precio. En cuanto ese avance se acaba ya no quieres estar dentro y el stop loss debería hacer su trabajo, sacándote del mercado.

Si haces el zoom suficiente, puedes ver los retrocesos en el precio. Si no lo haces, no. La forma de colocarlo cambia con el nivel de zoom, porque la geometría del gráfico cambia con el nivel de zoom y el margen geométrico que estás dispuesto a dejar también, incluso aunque a nivel de precios sea lo mismo.

Te pongo un ejemplo: Queremos cazar esta subida. Es un gráfico semanal. Prácticamente, y sabiendo que siempre hay que dejar un cierto margen, podemos cazar toda esta subida colocando un stop loss a una pequeña distancia del mínimo de todas y cada una de las velas del recorrido:

Invertir en Bolsa, stop loss zoom-

 

Ahora vemos el mismo gráfico con más zoom. Lo transformamos en velas diarias. La geometría cambia. Ya no tiene sentido colocar el stop loss bajo cada vela, sino bajo cada rebote significativo (aquí es donde suele venir bien poner una media móvil o una directriz de tendencia para distinguir los rebotes significativos y ver más claramente cuando acercar el stop loss y cuando no):

Invertir en Bolsa, stop loss zoom+

 

¿Lo ves? La geometría lo es todo.

 

Quinto criterio para decidir el mejor sitio para la orden stop loss

No vamos a salir en el final del avance, porque, para cuando se descubre que el movimiento ha terminado, ese punto ha quedado atrás.

Puedes incorporar técnicas de predicción para afinar más, como divergencias o factores de degradación del mercado, pero igualmente esto deberían ser simplemente señales para que tú acerques más el stop loss y dejes que él te saque cuando se pierda el impulso que te interesa.

Por eso, cuando coloques el stop loss tienes que saber que vas a devolverle al mercado las ganancias de la última vela (si operas con poco zoom) o del último swing (si operas con mucho zoom). Forma parte del juego. Son cosas del directo. Si operásemos en gráficos históricos, todos clavaríamos los máximos y los mínimos. Bienvenido al País de la Incertidumbre.

 

Sexto criterio para ubicar tu stop loss

Es igual de importante ceñir un stop loss inicial que uno de seguimiento y debe hacerse con el mismo nivel de agresividad mientras el mercado se mantenga aparentemente igual. Puede cambiar la forma de colocar el stop los inicial en función del tipo de entrada al mercado, pero no puede cambiar tu permisividad con el precio.

Cuando ganas dinero con una operación, incluso antes de cerrarla, ese dinero es tuyo, y no del mercado. Por eso, tu aversión al riesgo debe ser constante durante toda la operación. Y, aunque la distancia al stop loss no puede ser constante, porque el precio oscila, debes evitar ser más laxo cuando te va bien y más estricto cuando te va mal.

No existe “el dinero del mercado”. Si el precio avanza a tu favor, acerca el stop loss, tanto si llevas ganado mucho dinero como si aún estás tratando de llegar a breakeven. El momento de acercarlo y hasta dónde acercarlo lo eliges (ya lo sabes) fijándote en qué velas tienes y cómo se mueven.

 

Séptimo criterio para colocar el stop loss

La distancia en porcentaje del precio no importa, no importa nada. Igual que no importa la rentabilidad obtenida en una operación (aunque eso lo hablamos otro día).

Te lo he dicho antes y te lo repito: Sólo importa la geometría. Una vez que miras el gráfico y sabes dónde colocar el stop loss, consultas a qué número corresponde.

Por ejemplo, el precio se mueve por la zona de $9 y, mirando el gráfico, decides que el stop loss tiene sentido colocarlo en $8.15

Invertir en Bolsa, stop loss

Eso quiere decir que el stop loss está a $0.85 del precio actual, es decir, a un 9.4%. Esto no es criterio para rechazar la operación, ni siquiera aunque se tratase de un 20%, un 30% o un 70%.

¿Cómo es esto posible? ¡No me puedo permitir perder un 70%!

Sí puedes.

Esto es posible porque a ti no te afecta perder porcentajes de precios, a ti sólo te importa perder porcentajes de tu cuenta.

Si tú has comprado una acción del gráfico de arriba y pierdes, por mucho que estés sufriendo un 9.4% de pérdida, pierdes 85 centavos ¡No te vas a arruinar! Si has comprado 50.000 acciones, entonces ya estamos hablando en otro idioma.

La cuestión es que cuánto dinero puedes perder en esta operación (en dólares o en euros, no en porcentajes) no lo estipulas de antemano, te lo dice tu método de gestión de capital.

La gestión de capital te dice: En esta apuesta puedes perder $167, ni un duro más. Y tú miras cuánto riesgo te consume cada acción ($0.85) y compras el número de acciones correspondiente: 196 acciones.

Si el stop loss estuviera más lejos del precio actual, comprarías menos. Si estuviera más cerca, comprarías más. En cualquier caso, el riesgo siempre sería el mismo ($167) y a ti te daría igual perder un 3% o un 90% con esta operación, puesto que tu cuenta sólo sufrirá una pérdida de $167. Que esos $167 sean el 0.2%, el 0.5% o el 2% sí que tiene sentido, pero de eso se encarga la gestión de capital, nunca la colocación del stop loss. El stop loss se coloca mirando a la geometría del gráfico y los números ya te dirán después cuántas acciones comprar.

Ahora es cuando te toca a ti volcar tu opinión en los comentarios. He pasado mucho rato escribiendo esto para ti, así que quiero saber qué opinas, si te sirve de ayuda y cómo podemos mejorarlo.

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