Conseguí un millón de euros parte 3

Nota: Esta entrada es la tercera parte de una mini-serie. Los episodios anteriores tuvieron gran acogida y los puedes ver aquí: primero y segundo.

En los dos artículos anteriores te expliqué que desarrollé un producto innovador (un monedero bitcoin irrompible para no-frikis) y que monté una empresa para sacar el negocio adelante ayudándome de los mejores profesionales de España.

Ahora me hacían falta 1.2 millones de euros para pagar a esta gente a lo largo de un año. (Cinco trimestres, en realidad. Mi plan de negocio es a 5 trimestres).

 

Los números

Por simplificar (mucho), el objetivo del primer año es crecer y conseguir visibilidad.

El plan es establecer cierta FMA (First Mover Advantage). Es decir, levantar una barrera de entrada adicional por llegar antes que los demás al mercado y hacer las cosas bien.

Hay que entender que 1.2M€, aunque puede parecer mucho, a la hora de crear marca, no es dinero. Por poner un par de ejemplos, tan solo para una campaña de televisión potente, o para empapelar Madrid con cartelería (tan solo Madrid), hacen falta varios millones de euros.

A nivel de creación de marca, este primer año nuestros objetivos se ven obligados a ser mucho más modestos.

A grosso modo, las necesidades de capital se distribuyen así:

  • 43% Marketing
  • 23% Legal
  • 22% Aumento de la capacidad productiva
  • 12% Estructura

 

¿Quién querría invertir en este negocio?

Te decía anteayer que me di cuenta de que el dinero está donde está la confianza.

Me di cuenta de que, si quería juntar dinero para sacar el negocio adelante, no debería andar persiguiendo ni tratando de convencer a nadie.

Porque, en realidad, si yo le ofrezco a alguien la oportunidad de entrar en este negocio, le estoy haciendo un regalo.

Participar de este negocio es una oportunidad increíble para cualquier persona. Y lo es porque:

  1. El producto supone un cambio de paradigma en la libertad financiera de las personas (aporta un valor tremendo).
  2. Hay un mercado enorme para este producto. (El SOM, Serviceable Obtainable Market, sale entre 1.25 y 4.25 millones de personas, tan solo en España).
  3. La prueba de demanda con el MVP (Minimum Viable Product, el prototipo) ha sido el éxito más absoluto, superando lo imaginable.
  4. El modelo de negocio es muy fácilmente escalable.
  5. Y el timming es perfecto, porque este negocio está en el epicentro de las criptomonedas, que es el nicho de mercado con mayor auge y tracción de la actualidad.

No tengo que convencer a nadie de nada: Los hechos hablan por sí mismos.

 

¿Y quién confía en mí?

Pues mis clientes y mis alumnos. La mayoría de los cuales llevan 5 o 10 años viéndome trabajar y que ya han comprobado de primera mano que yo jamás tiro la toalla. Que ya saben que mi lema es «El que aguanta gana», y que ya me han visto desplegar numerosos proyectos con éxito en ocasiones anteriores.

Así que convoqué a un puñadito de antiguos clientes y alumnos e hice un webinar privado con ellos.

Les expliqué claramente todos los detalles del modelo de negocio y mi plan para desarrollarlo.

Les conté mis expectativas, basadas en la experiencia de inversores profesionales, de profesores de las mejores escuelas de negocios, de abogados mercantiles que tratan todos los días con startups, de especialistas en marketing y de otros emprendedores de éxito.

Les hice ver, por activa y por pasiva, que poner dinero en una startup es una operación de alto riesgo. Que quedarnos a cero después de tanto esfuerzo es una posibilidad absolutamente presente.

Y entonces, les pregunté cuánto dinero querrían poner. Les pedí una primera estimación, para poder calcular yo la mejor forma de incorporarlos en el negocio.

Cuando vi la distribución (algunos querían poner 500€ y otros 100.000€), pude diseñar una ronda de financiación a la medida de cada uno.

prestamos-participativos

 

La ronda de financiación

Por desgracia, tuve que dejar a mucha gente fuera en esta primera fase (a los inversores de menos de 5000€) pues, aunque la ilusión era igual de grande, el coste de su gestión no compensaba al de su aportación.

Aun así, creé un plan para que los más pequeños también puedan apoyar y participar en el negocio más adelante con un modelo apto para este tipo de micro-contribuciones. (Lo explico más adelante).

Entonces me quedé con 49 inversores.

(Nota por si alguien tiene la duda: 49 inversores son demasiados socios para constituir una compañía que funcione en la práctica).

Y les propuse lo siguiente:

  • Un préstamo participativo convertible en una ventana 2.5 años con voto sindicado, para aquellos que aporten 25.000€ o más, con un (muy buen) descuento creciente conforme la aportación sube hasta los 100.000€.
  • Un plan de phantom shares, para los que aporten entre 5000€ y 25.000€, proporcional a su aportación.

 

Explicación rápida

Un préstamo participativo convertible es un préstamo que, si quieres, lo canjeas por acciones, cuando en un futuro queramos incorporar un nuevo inversor (por ejemplo, un fondo de venture capital) y se produzca una valoración de la empresa. Esto trae la ventaja de que el inversor actual recibirá sus participaciones en función de una valoración de la empresa justa, basada en una trayectoria objetiva (que ahora mismo todavía no hay) y realizada por profesionales.

Un plan de phantom shares es un programa de incentivos (normalmente para empleados y colaboradores) que da a su poseedor los mismos derechos económicos que si tuviera acciones, pero sin tener las acciones. No será socio, pero recibe plusvalías y dividendos igualmente, sin el follón de ir al notario a firmar una ampliación de capital, ni de acudir a juntas.

De este modo, conseguí varias ventajas simultaneas:

  1. A los inversores les interesaba aportar mayor cantidad para optar a las mejores condiciones.
  2. Además sólo los muy comprometidos llegarían a ser socios.
  3. Aunque haya (como finalmente hay) bastantes socios potenciales, tienen su voto en la sociedad vinculado al mío, de forma que esto no nos va a impedir operar con fluidez.

Tras ofrecerles estas condiciones, les pedí a cada uno, ahora sí, que determinasen la cifra de su inversión definitiva.

Y lo hicieron.

 

Del dicho al hecho hay un trecho

Me habían avisado de que hay un porcentaje de los inversores siempre se cae. Me habían dicho que la gente se apunta con cierta alegría, pero a la hora de poner el dinero aparecen las excusas o simplemente no se presentan.

En mi caso, no pasó.

Y no se trataba de 3 o 4 inversores, como es habitual en estos casos. Eran 49 personas.

De los 49, ni a uno solo le tembló la mano. Ninguno decidió no aparecer. Ninguno redujo siquiera su cifra. De hecho, varios la aumentaron notablemente.

Pusieron todos el dinero sin pestañear llegado el momento.

Y, según mi mentor, Rodolfo Carpintier (que lleva décadas en el negocio)…

Nunca visto antes

Así que estoy increíblemente orgulloso de mis inversores.

Son gente de honor. Y esto, en los tiempos que corren, vale más que ninguna otra cosa.

 

El resultado
  • 19 inversores optaron por el préstamo participativo convertible (serán socios antes de 2.5 años) y aportaron entre todos 770.000€.
  • Los 30 restantes, se decidieron por el plan de phantom shares, y sumaron 234.500€ más.

El total es 1.004.500€, que ya se han empezado a utilizar de forma intensa siguiendo el plan de negocio.

La financiación pública, que ya está en marcha, cubrirá holgadamente lo necesario para llegar y superar el objetivo de 1.2M€.

Misión cumplida.

 

Estos fueron los ingredientes del éxito

Que el test de demanda con 529 personas haya tenido una tasa de conversión del 41% (aunque finalmente pudiéramos atender a muy pocas decenas de ellos por rotura de stock) no es normal. (Se considera éxito todo lo que supera el 2% de conversión, y hemos tenido 41%).

Juntar un millón de euros en fase pre-seed, sin la presencia de ni un solo inversor profesional, ni business angel, ni venture capital es algo extraordinario.

Que 49 personas se lancen a invertir en una startup y que no se retire ninguno es algo nunca visto.

Estos resultados no son normales, porque este negocio no es normal. Es mucho mejor que normal. Es fantástico.

Y, si mis inversores están leyendo esto (que lo estarán leyendo, porque están implicadísimos y son todos increíbles), quiero mandarles un enorme agradecimiento. Este negocio no sería posible sin ellos.

Y, es más: Ahora, además del dinero de 49 personas, tengo conmigo 49 cerebros pensantes, 98 manos volcadas en colaborar y cientos de contactos y puertas abiertas gracias a ellos.

Junta esto con el excelente equipo humano que ha llevado a la Escuela Profesional de Traders hasta donde está, y te encuentras con algo realmente grande.

En el mundo del emprendimiento no hay reto fácil. (No voy a ser tan idiota de subestimar al enemigo). Pero al menos, estamos yendo a la batalla con las mejores armas.

 

Una curiosidad

No es ni formal, ni corporativo, ni ortodoxo, pero lo cierto es que tengo a los 49 inversores en un grupo de Telegram y les voy contando las novedades y los avances que vamos consiguiendo:

telegram

A ellos les permite ver que están embarcados en algo grande y vivo, que no para de evolucionar, y a mí me permite tenerlos a todos informados y a mano para pedirles ayuda de vez en cuando.

Y, permíteme alardear por un momento: Dudo mucho que la mayoría de las startups cuenten con semejante privilegio.

Quizás en el futuro haya más rondas de financiación, seguramente más profesionales y profesionalizadas; pero a esta gente siempre la voy a tener en mi corazón.

 

¿Y cómo pueden participar los inversores minoritarios que se quedaron fuera?

Mediante crowdfunding.

Hay dos tipos principales de crowdfunding: De recompensa y de equity.

Pero todo eso mejor te lo cuento en detalle el próximo día, en el último capítulo de la serie de emprendimiento.

En el último capítulo te enseñaré fotos y vídeos del monedero bitcoin y te contaré cómo vamos a incorporar a los pequeños inversores que quieren unirse ahora.

Si tienes alguna pregunta o comentario sobre el proceso de financiación de la startup, pónmelos en los comentarios. Yo te respondo.

Nota: Ya ha salido el último episodio (donde desvelo fotos, vídeos y precio) lo puedes ver aquí: último capítulo.