¿Te has fijado que siempre nos concentramos en qué acciones comprar, cuándo comprarlas y cuántas comprar?

Nos volvemos locos con los gráficos, con los fundamentales, con las noticias y con lo que dicen los expertos, esperando encontrar el mejor momento del mercado para hacernos con las acciones. Elegimos entre docenas de sociedades cuál o cuáles serán las afortunadas destinatarias de nuestro dinero. Pensamos que la Bolsa va a subir y queremos comprar. Sólo pensamos en comprar.

Pero… ¿Y cuándo vendemos?

El día que te das cuenta de que es más difícil vender tus acciones que comprarlas das un auténtico salto de gigante. Realmente, has llegado al meollo de la cuestión.

Caes en la cuenta de que, si vas perdiendo, es difícil vender, si vas ganando, es difícil vender, si el precio se mueve poco es difícil vender, si pega un subidón, es difícil vender…

Sea como fuere, siempre es difícil vender y comprobamos que dejar las cosas al azar es lo mismo que vender en el peor momento posible. Así pues ¿qué podemos hacer para vender más fácilmente y en el mejor momento?

La respuesta es tan sencilla que te va a dar rabia leerla:

Para vender sin dudas y en el momento correcto debes decidir en qué punto venderás antes de haber comprado.

Recapacitemos ¿Cuál es la única diferencia entre comprar y vender unas acciones?

Que, cuando vamos a comprar acciones, no tenemos dinero en juego. En cambio, cuando tenemos que venderlas, sí que tenemos dinero en juego.

Tener dinero en juego equivale a que nuestra capacidad de juicio se ve mermada en un 80%. Sencillamente ¡no podemos pensar con claridad! Al menos, no con la misma claridad que cuando aún tenemos nuestro dinero en el bolsillo.

Desde el momento en el que nuestras acciones empiezan a subir y a bajar, afloran en nosotros emociones (miedo, avaricia, euforia, pánico) que crean horribles interferencias en nuestro cerebro y nos impiden pensar con frialdad. Por eso, es crucial anticiparse y decidir antes de comprar dónde vamos a vender.

Pensemos las cosas con un poco de perspectiva. Después de comprar acciones ¿qué es lo que puede pasar?

1.- Que el precio comience a subir.

2.- Que el precio comience a bajar.

Las preguntas que hay que contestar antes de lanzarse a comprar son, simplemente, estas dos:

1.- Si el precio se mueve a mi favor ¿En qué punto voy a realizar la venta de acciones?

2.- Si el precio retrocede ¿Cuánto estoy dispuesto a perder?

En definitiva, justo después de comprar tus acciones, envía a tu broker dos órdenes de venta de acciones: Una de salida por beneficios (stop profit) y otra de salida por pérdidas (stop loss).

Sólo con este sencillo gesto, retirarás automáticamente una enorme carga de tus hombros. De hecho, puedes olvidarte de la operación hasta que el broker te comunique que tu operacion ha sido cerrada y, entonces, puedes consultar tranquilamente si has ganado o perdido un dinero cuya cantidad ya conocías de antemano.

La clave para triunfar en la Bolsa está mucho más en cuándo salir que en cuándo entrar.

Póntelo fácil y piensa cuando estés tranquilo en qué punto te parecerá razonable irte a casa con el dinero o salir corriendo con unas pérdidas controladas. No esperes a estar dentro para decidirlo, sencillamente porque ya no serás capaz de hacerlo igual de bien.

Para conocer más detalles sobre cuándo realizar la venta de acciones, échale un ojo a estos artículos:

Esta web utiliza cookies. Si sigues navegando se sobrentiende que lo aceptas.

ACEPTAR
Aviso de cookies
¡Deja que te oriente!

¡Deja que te oriente!

Únete a mi programa formativo por email (es gratis) y yo te iré guiando por todo el material

 

¡Estupendo!
Mira tu email para confirmar

Y no te olvides de mirar en el spam (y en "Promociones" si usas Gmail)