Trading daytrading

Sigo en mi desarrollo como daytrader (trader intradía).

Estas últimas semanas días me he desconectado de Matrix y he tenido la oportunidad de interactuar con humanos de carne y hueso más frecuentemente de lo que es habitual en mí. Asistir a Barcelona Trading Point 2015 y dar los cursos presenciales de Coruña, Barcelona y Madrid (serie finalizada con gran satisfacción, por cierto) me han servido precisamente para eso, para entrar en contacto con muchos de mis queridos Novatos en directo.

Y las conversaciones que tienes en persona siempre son algo distintas a las que mantienes por vías telemáticas: Me llamó mucho la atención la cantidad de gente que me preguntó por mi situación con el trading intradiario.

Es verdad, te tengo un poco desinformado en este tema; así que voy a aprovechar para decirte dónde estoy y hacia dónde me dirijo actualmente:

 

¿Sigues operando intradía?

Sigo operando casi todos los días.

Me esfuerzo por operar siempre que puedo. De hecho, me apetece mucho hacerlo. No es un gran esfuerzo en sí mismo.

Sin embargo, como he aprendido que es imprescindible estar bien para poder operar correctamente (y bien significa tranquilo, descansado, equilibrado y sin preocupaciones o apretadas agendas) el trading intradía es lo primero a lo que renuncio en cualquier día que no sea suave y fluido. (Que son más de los que quisiera).

Aún así, exceptuando estas últimas semanas, lo habitual es que yo opere cuatro días a la semana. A veces más y a veces menos, pero se puede decir que estoy bastante encima de ello.

Me encanta hacerlo ,y cuando no puedo hacerlo o cuando me apetece pero sé que no me conviene porque no estoy en condiciones de ello, lo único que procuro es no acomodarme en una agenda más relajada de lo habitual y esforzarme en no olvidarme de volver a operar en cuanto tengo ocasión.

 

¿Sigues en la escuela de Vicens?

No. Ya no sigo en Trading de Futuros (la escuela de traders de Vicens Castellano).

Por lo menos, ya no estoy participando activamente.

Les tengo muchísimo cariño y me han ayudado hasta el infinito. Recomiendo Trading de Futuros con total convicción y sin la menor duda de que valen mucho más de lo que cuestan.

Simplemente, me he ido desvinculando progresivamente de ellos, por una mera cuestión práctica.

Técnicamente hablando, no he completado al 100% su programa de formación, aunque en la práctica, lo he hecho: He llegado hasta donde yo podía llegar; pero en determinado momento tuve que liberarme y empezar a volar solo.

Permíteme que te explique en detalle en qué consistió esto, porque es importante:

El esquema evolutivo que tienen en la escuela es muy sólido, pero también es muy rígido (al menos para mi caso particular). Se compone de estas fases:

  1. Estudiar el material de formación teórica inicial.
  2. Hacer una serie de deberes durante unas cuantas semanas e ir presentándolos al equipo.
  3. Pasar las tardes con ellos observando como operan en directo.
  4. Ir tomando tú el control progresivamente a lo largo de las siguientes semanas o meses y empezar a operar tú a la vez que ellos. (De 14:40 a 18:30, más o menos).
  5. Operar en paralelo a ellos, con las mismas reglas que ellos (y en el mismo mercado, a las mismas horas, con el mismo plan, etc) y conectarte únicamente a la sala de trading, a revisar al principio y al final de la sesión.
  6. Operar por tu cuenta, con un plan propio, aunque tiene que ser muy parecido a los suyos, en el mismo mercado (futuros del petróleo crudo en gráficos de 5 minutos) e ir pasándoles extractos de lotes de operaciones. En algún momento de esta última fase, que es la más larga con diferencia, cuando ya tienes buenas estadísticas, haces una transición de operar en simulado a operar en real.

Yo pasé sin problemas por todas las fases. De hecho, las disfruté mucho.

Soy bastante disciplinado, así que no me costó demasiado seguir el guión.

No obstante, la parte de estar en la sala de trading, u operando en paralelo a la sala, pero sincronizarte con ellos, tanto en tiempos como en formatos, es muy erosivo. Exige mucho esfuerzo, muy continuado y desgasta mucho también.

Si no tuviera nada más que hacer en la vida, sería perfecto: Le metes cinco o seis horitas al día de concentración total al asunto y ya está.

Pero en cuanto intentas compatibilizarlo con otras cosas (mis niños y mi mujer, Novatos Trading Club, mi trading habitual de acciones a corto, medio y largo plazo, algo de ocio para no consumirte, etc.) entonces se vuelve muy (muy) cuesta arriba.

Yo suelo empezar a trabajar a primera hora de la mañana. Eso hace que, para cuando abre el mercado americano (la sesión cash del crudo), y he acabado de terminar de comer a toda prisa para preparar la sesión de trading antes de que lo hagan en la sala, yo ya llego muy cansado, agotado, de ir a contrarreloj toda la mañana para llegar a tiempo a la sesión.

Cuando termino (terminaba) la sesión, paso unos minutos más actualizando en el grupo de la escuela la documentación de la sesión (una serie de capturas de pantalla comentadas) y… entonces me vienen encima dos o tres horas más de trabajo para continuar con lo que no me dio tiempo a terminar por la mañana.

Ese ritmo puedes sostenerlo durante semanas o pocos meses como mucho. Pero si quieres sacar trabajo de calidad, tanto en trading como fuera de él, tienes que estar descansado. Si no, entras en lo que yo llamo combustión lenta, sin llama. Te vas consumiendo despaciosamente y, por mucho que te esfuerces, realmente no avanzas prácticamente nada.

Eso me pasó a mí en dos ocasiones mientras estaba en la escuela, que aguanto tres meses a pleno rendimiento y me agoto y arrastro durante uno o dos más, hasta que finalmente me veo obligado a cortar con todo durante una temporada. Vuelvo a intentarlo, y tarde o temprano la historia se repite.

Aguanté como un jabato con toda la paciencia del mundo el paso por todas las fases; pero en la fase 6 (operar por mi cuenta en simulado, esperar a estadísticas positivas y pasar a real) me patinaban las ruedas. Simplemente, no avanzaba: O era muy selectivo y hacía tres operaciones por semana o no lo era, y hacía más, pero de peor calidad, y mis estadísticas no eran buenas.

Yo sabía que sobreoperar no era la vía, que debía ceñirme a una operativa ultra-selectiva hasta ir viéndolo más claro y meterme progresivamente en operaciones más finas. Pero claro, a esa fase nunca daba llegado.

Te aseguro que pasar quince o veinte horas a la semana mirando al monitor para realizar sólo dos, tres o cuatro operaciones en todo ese tiempo es un auténtico infierno.

No es broma: Me corrían las lágrimas por la cara ¡pero no de pena, sino de los enormes bostezos que me pegaba delante de la pantalla!

Aguanté algunas semanas así, pero al final, estaba demasiado cansado y todo cayó por su propio peso. Finalmente, dejé de operar en el futuro del crudo.

Yo quería seguir avanzando en intradía, pero no sabía cómo hacerlo.

 

Transición natural

Ser disciplinado está bien.

Ser determinado y respetar el propio plan es crucial para tener éxito en la vida.

Pero hay veces (pocas) en las que conviene cuestionarse toda la estrategia a medio camino, aunque no se haya llegado a completar el plan inicial.

Esta era una de esas veces:

En medio de todo ese agotamiento, de no ganar casi nunca en el crudo (¡en simulado!) pese a esforzarme al máximo por ello, me surgió la oportunidad de probar a operar una pequeña cuenta real en Forex (4000€).

Y probé.

Y vi que ganaba.

Me resultaba extrañamente fácil operar bien en ese mercado (tras algunas pruebas, rápidamente me ceñí al EURUSD en gráficos de 15 minutos, o de 5 minutos, según la ocasión).

No es que el Euro/Dólar sea más fácil que el crudo. No me parece que lo sea; de hecho, seguramente sea más difícil, porque se ve distorsionado por muchas más interferencias que el petróleo. Al euro le afectan casi todas las noticias y al petróleo no le afecta casi ninguna.

Aún así, yo con el euro tenía una ventaja natural que con el crudo no tenía: La forma de ponerme a operar.

No me refiero a las técnicas concretas, que podían ser más o menos las mismas que con el crudo, sino con el modo en el que yo abordaba la idea de “voy a plantarme delante de un gráfico en movimiento y voy a intentar pescar algunos puntos”.

Con el crudo había desarrollado una predisposición al sufrimiento; ya iba con la intención de aguantar, de soportar la sesión. Afrontaba la sesión con resignación y con un punto estoico. Disfrute cero. Paliza de varias horas asegurada. De 14:40 a 18:30. Es lo que hay. Ajo y agua.

En cambio, con el euro, que lo ponía en un portátil al lado de mis monitores en los que trabajo normalmente, me conectaba cuando quería, durante el tiempo que quería, si quería y operaba sólo si lo veía muy claro; pero de forma totalmente natural, sin auto-imposiciones absurdas:

Arrancaba el portátil, miraba el gráfico, no me gustaba, bajaba la tapa y tan tranquilo. Una, dos o tres horas después, repetía el proceso. Lo intercalaba con mis otros trabajos de forma natural.

¿Que tenía tiempo y me apetecía echarle un ojo al Euro? Allá vamos.

¿Que encima el gráfico pintaba bien o le faltaba poco para hacerlo? A mirar tranquilamente el gráfico, sin agobios, sin exigencias.

Y así empecé a ganar.

Con el paso de los meses, cuando comprobé que no era un espejismo, que había realizado un gran número de operaciones y que ganar no estaba siendo una casualidad, vi la luz al final del túnel por primera vez en mucho tiempo.

 

Indiana yo en busca de la consistencia perdida

Como siempre sucede en trading, después de una buena época viene una época peor, así que mis resultados dejaron de ser buenos.

Buena parte de la culpa la tienen dos factores:

Uno es que empecé a explorar alternativas y posibles mejoras con numerosas pruebas, de las cuales casi ninguna llegó a buen puerto, pero me hicieron perder dinero y, sobre todo, foco.

El segundo motivo es que, recayendo en mi tendencia natural, volví a priorizar trabajar en lugar de cuidarme, y mi trading lo notó rápidamente (¡Los resultados económicos en trading son un indicador ultra-preciso de mi estado de salud!)

Afortunadamente, como soy muy estricto con la gestión de capital, mi cuenta nunca sufrió daños irreversibles.

Cuanto peor me va menos arriesgo (gestión anti-martingale), hasta el punto de que, cuando operando intradía encadeno rachas perdedoras incomprensiblemente largas, como opero con un tamaño de posición que se ha ido empequeñeciendo hasta volverse también ridículo, la cuenta se erosiona tan despacio que sobrevive a lo que haga falta.

Allá por mayo de este año, me encontraba otra vez muy bien, tenía los cabos atados y estaba empezando a ganar de nuevo con mi operativa intradiaria, pero tuve una fuente de distracción muy grande que me impidió centrarme convenientemente y volví a tener resultados flojos. (Aquí es donde se ve la clara ventaja del swing trading con acciones, CFD o ETF: que es mucho más inmune a todo este tipo de cosas y que puedes seguir haciéndolo razonablemente bien pese a tener que lidiar con algunas distracciones).

¡No me quejo! Una, porque lo vi en directo, estaban pasándome cosas importantes y es normal que el trading más delicado sufra. Y otra, porque esa distracción se llama Lola y me está ayudando a llevar Novatos Trading Club hasta el siguiente nivel a un ritmo y con un acierto que yo jamás habría podido conseguir solo. Es el mejor motivo posible para tener que desatender un poco el daytrading.

 

Este es mi plan: Toca ponerse serio

Hasta ahora estuve operando en el euro (EURUSD), en Forex, intentando llevarlo de la forma más ligera posible, sin compromisos. Simplemente operar, y nada más.

Estaba dejándome llevar por una especie de aprendizaje por ósmosis. Por el mero hecho de estar ahí, chupando horas de vuelo en los mercados, algo se me pegaría, aunque no fuera consciente.

Y estoy seguro de que así ha sido, pero no eso no es suficiente. Está bien para darse una tregua y descansar, pero operar sin rumbo indefinidamente no es una buena solución.

Y por ello, mis resultados han sido totalmente variados e inconsistentes.

Lo que gano una temporada, lo pierdo a la siguiente.

Veo que tengo los mimbres necesarios para ser un daytrader ganador, pero todavía me falta una vuelta de tuerca. Me falta solidez. Me falta consistencia.

De momento, y en visión de conjunto, ni gano ni pierdo.

Ahora quiero cambiar esto.

Y además, es que perfectamente cómo hay que hacerlo.

Ya lo he vivido hace años con el trading de acciones, a corto y medio plazo; y es exactamente lo mismo que te recomiendo a ti y a todos los Novatos constantemente: Tengo que introducir la mejora continua también en mi trading intradía.

No es ninguna novedad. Es más, es el paso que no logré dar con el crudo porque el ritmo de generación de operaciones era bajísimo (sumado a que el esfuerzo de obtener esas operaciones era altísimo).

Pero ahora ya no tengo ese problema: Con el euro hago entre una y cuatro operaciones al día sin problemas. (Podría hacer muchas más, pero procuro cortar rápido y llevarlo con suavidad para cuidar la cabeza).

Mi intención ahora es muy sencilla: Volver a documentar las operaciones que haga y analizarlas por bloques. Bloques de 20 operaciones, por ejemplo.

Cuando revisas el diario de trading los patrones de comportamiento acaban saltando a la vista.

Esto es algo que me pasó varias veces con mi operativa de acciones y que siempre fue muy revelador.

Revisar las operaciones por lotes enseguida te lleva a descubrir qué tiendes a hacer mal por sistema, qué tipo de operaciones te suelen salir mejor y qué cosas gordas-y-obvias tienes que mejorar a continuación para llevar tus resultados a un nivel superior.

Ese es mi plan: Documentar y revisar mis operaciones intradiarias.

 

Un inciso estratégico

He estado barajando seriamente la posibilidad de dejar el Forex y volver a los futuros.

Para mí, el Forex es una transición ahora mismo. La verdadera eficiencia está en los futuros. Son mucho más limpios.

Pero es cierto que los futuros exigen un tamaño de cuenta muy superior y la infraestructura necesaria es más compleja y cara. Y ahora mismo no quiero entretenerme con todas esas tonterías.

Yo lo que quiero es operar y aprender, con una pequeña cuenta real para que las emociones y sus interferencias estén presentes y poco más.

Cuando me vea preparado, daré el salto a los futuros; pero, de momento, he decidido que me voy a quedar con las imperfecciones y con la holgura del Forex.

 

Mantener la boca cerrada es una medida prudente

Mi prioridad es cuidar mi trading por encima de todo.

Antes de escribir sobre trading y de ayudar a otros traders, tengo que ser trader yo mismo y sentirme cómodo, a gusto y satisfecho con mi propio trading.

Ya cometí en su día el error de medirlo todo en mi trading, no con la idea de utilizarlo yo, sino de poder enseñarlo aquí, con todo lujo de detalles.

El problema es que medirlo todo correctamente para poder enseñarlo bien es demasiado costoso. Ya no sólo por el tiempo y el esfuerzo que supone (que es mucho más de lo que parece), sino que además interfiere duramente con el trading (por numerosos motivos de los que podemos hablar otro día).

Uno tiene que medir, pero tiene que medir para sí, de la forma más liviana y eficiente posible: Lo justo para que uno mismo se entere, pero sin un gramo de explicaciones de más.

Por eso anuncié en su día que dejaría de publicar con regularidad mis resultados, y por eso sigo manteniendo esta idea ahora.

Por supuesto, te mantendré informado de mi evolución; a eso sí que me comprometo. Lo que no voy a hacer es pasar informes periódicos ni nada por el estilo.

 

Estos párrafos pueden ayudarte

Ya llevamos un tiempo juntos, y me habrás oído/leído/visto más de una vez decir que esto de volverse un trader ganador y consistente no se logra de la noche a la mañana.

Aún así, hay una fuerte tendencia a pensar que con un método oculto o mágico que se puede aprender en cuestión de horas o días, ya se puede ser ganador.

Esto es absurdo, pero tengo que decirlo y recalcarlo una y otra vez.

El hecho de estar yo forjándome como daytrader después de haber dejado atrás los años en los que hice lo mismo con el trading de acciones (y ETF y CFD), me vuelven a colocar en una posición de novato que me permiten volver a sentir muchas de las situaciones que ya daba por sabidas.

La verdad es que volver a ser un auto-alumno (me acabo de inventar la palabra) en la parte más insegura del proceso (y la más dura por ello) me acerca de nuevo a ti y a todos los que intentáis cada día dar un paso adelante en vuestro desarrollo como traders.

Y por eso te cuento este tipo de cosas: Cómo va, qué es lo que hecho, dónde me he perdido por el camino, cómo me he reencontrado a mí mismo, qué quiero hacer ahora y por qué, etc.

Más allá de las anécdotas de mi caso particular, esto deja por escrito (y escrito de mi puño y letra) que es un proceso largo, bonito pero tedioso muchas veces, y que aquí nadie regala nada; que los galones te los tienes que ganar a pulso.

La recompensa, eso sí, no tiene precio.

Así que si estos párrafos te ayudan a no sentirte solo, o el más tonto del pueblo, o te hacen ver que todos los que vamos en serio estamos igual que tú, abrazando un futuro absolutamente incierto, bienvenidos sean.

Espero que comentes y que retuitees/feisbuquees este artículo. Mis buenas horas me ha llevado escribirlo y, si a ti te ha servido de algo, probablemente también lo haga con tus amigos.

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