Actualizado: 16 de enero de 2018

Ganar dinero en trading

Te he insistido muchas veces en que el trading no es un juego de brillantez.

No hay que ser un innato virtuoso para ganar dinero en los mercados financieros.

Lo que hay que ser es un cabezón testarudo, disciplinado y persistente.

Hay que ser capaz de sobrevivir hasta haber aprendido.

Persistente y disciplinado.

Hasta aburrirse y más allá.

Incluso, hasta hartarse y más allá.

Mucho más allá de hecho.

El que aguanta gana.

Ganar dinero en trading no es cosa de dar un pelotazo fortuito o de operar un día al año y que salga bien.

Se trata de no morir en el intento.

 

Prácticamente todo el mundo muere en el intento

Después de horas de trabajo, de días de trabajo, de semanas de trabajo, de meses de trabajo ¡de años de trabajo! te entra un calentón… y ahí va la cuenta por la borda.

Por fortuna (en realidad, por disciplina, hablemos claro) eso a mí (aún) no me ha pasado.

Ni que decir tiene, que lo que no me ha pasado es una catástrofe absoluta; pero por supuesto que he tenido comportamientos totalmente fuera de lo correcto. (Y con resultados desastrosos, obviamente).

Dicen los alcohólicos rehabilitados que ellos siguen siendo alcohólicos, sólo que ahora están sobrios.

Y es cierto. Esa es la actitud.

Sé perfectamente que sigo estando (y siempre estaré) a un calentón de la ruina.

Lo mismo que tú.

 

Así es como se pierde todo

Hay mil y una formas de quedarse en el camino, pero esta es muy frecuente, si no la más frecuente:

Cierras una posición con pérdidas.

Vuelves a apostar; pero, por un momento, miras para otro lado e ignoras el control del riesgo, así que lo haces con una posición excesiva.

Y vuelves a perder (esta vez, mucho más de lo normal).

Al momento, vuelves a apostar, esta vez claramente a lo loco.

Y ya está, cero euros en tu cuenta.

A la mierda tu dinero, a la mierda tu disciplina, a la mierda tu dignidad, a la mierda tu autoestima, a la mierda tu trayectoria ejemplar como trader honorable.

A la mierda todo tu esfuerzo de años.

Y todo ello, en ocho minutos y veintidós segundos.

Deseperación en tarding

 

¡Se puede evitar!

Sí que se puede evitar.

Al menos sí que puedes minimizar la probabilidad de caer en la tentación de cometer una estupidez.

Para ello:

1.- Tienes que conocer la magnitud de la estupidez. (Lo hemos hablado)

2.- También tienes que saber cómo suele ser el proceso completo. (Acabamos de verlo)

3.- Tienes que tener claro dónde puedes cortar el disloque, dónde interrumpir el proceso antes de que éste alcance el punto de no retorno.

4.- Y, lo más importante, tienes que tener muy claro cómo identificar en el propio momento que tienes que sacar la mano del ratón como si éste estuviese plagado de avispas.

Trading

 

Vamos por el punto tres: Dónde puedes cortar

Dímelo tú.

Mira las líneas de arriba, en el apartado “Así es como se pierde todo” y dime dónde podrías interrumpir el proceso.

Fíjate bien, porque hay dos momentos, que en el fondo son el mismo.

Inciso breve: Pongo este elemento de color intermedio, porque realmente quiero que mires más arriba y busques la respuesta; y no que sigas leyendo como si esto no fuera contigo.

Si no lo piensas por ti mismo ¿de verdad crees que te va a servir de mucho?

Sólo puedes evitar el desastre cambiando la historia y eligiendo llevarla por un universo paralelo en un punto muy concreto:

Justo antes de volver a apostar.

Ya sea después de una pérdida normal o de una pérdida más abultada de lo normal, o incluso de una pérdida completamente desmadrada.

Esos son tus momentos de poder, tus puntos de corte.

Es en ese instante en el que puedes elegir claramente: Meterme aún más en la mierda o parar esta locura.

Y, por supuesto, en frío sabes que lo que tienes que hacer es soltar el ratón.

Parar esta locura.

 

Punto cuatro: Qué es lo que te impulsa a meterte más en la mierda

Tienes que saber que la pérdida que más daño te hace es la que te impulsa a querer recuperar.

Recuperar es la palabra que te llevará a la ruina.

Cuando sientas la necesidad de recuperar, suelta el ratón.

Vete.

Con mucho, es tu mejor opción.

Una pequeña derrota será la mayor de tus victorias.

Los demás no lo entienden.

Tu ego no lo entiende.

Tu curva de resultados no lo entiende.

Pero tú hazlo igual.

Los demás no comprenden el futuro que te aguarda si te quedas.

Pero tú sí.

Si sientes el deseo de recuperar ya no estás en condiciones de operar.

Vete.

Sabes que es lo correcto.

El mal menor.

La decisión inteligente.

La elección de llevar la historia por el universo paralelo en el que, al final, te conviertes en un gran trader, exitoso, consistente, disciplinado y robusto como una roca. En el trader ganador que has decidido ser.

 

Hay vida después de la mierda

Sé que esta es una web respetable, y no me gusta escribir palabras malsonantes.

Pero cuando te metes en una situación de mierda, y estás hasta arriba de mierda, hundido en la mierda, lo mejor es decirlo con todas las letras:

Mierda.

(Y si ahora te parece de risa, cuando te veas en una situación así, serás tú el primero en llamarla por su nombre).

Pero hay vida después.

Una, porque el mundo sigue girando. Y, aunque no quieras, al día siguiente sale el sol y toca preparar el desayuno.

galones tradingY dos, porque lo que no te mata, te hace más fuerte.

En tu mano está elegir si te das por muerto o por renacido.

Puedes ahorrar de nuevo, y volver a operar.

Esta vez, con dos galones nuevos en tu uniforme:

Un grado más de humildad.

Y un grado más de experiencia.

Si aprendes del error cometido, bienvenida sea tu visita a los infiernos.

 

Un par de consejos

Igual que un ex-alcohólico no tiene botellas en casa, tú también puedes hacer todo lo posible por ponerle las cosas fáciles a tu yo racional y dificultarle el acceso a la tentación de cometer estupideces.

Todos somos grandes estrategas en el bar, a toro pasado.

Lo difícil es hacerlo bien en el momento, con mil presiones acuciando y con información parcial e insuficiente.

Pero así es como son las cosas. Esto es lo que conlleva operar en los mercados financieros.

Esto es el trading.

Tienes que trabajar en condiciones que distan mucho de ser ideales o perfectas.

Por eso, tienes que ayudarte a ti mismo a encajar bien las pérdidas.

Cuanto mejor encajes la última pérdida (y la última serie de pérdidas), menos deseo tendrás de recuperar.

La pérdida más difícil de encajar: La que te hace querer recuperar.

El principal consejo es que te des tiempo para digerir la pérdida.

No operes justo a continuación.

Piénsalo: Si has esperado horas o días o semanas por esta operación ¿de verdad la ocasión realmente perfecta es justo a continuación de que se cierre tu intento previo con pérdidas? ¡Es poco probable!

Si quieres aprender una forma eficiente de trading rentable aplicando las mejores técnicas de control del riesgo (que en última instancia es lo que te mantendrá a flote hasta alcanzar el éxito) las tienes explicadas en detalle en el Campus de Bolsa.

Esto que te estoy contando aplica tanto al Forex intradiario como a la operativa a medio plazo con ETF o acciones.

Pero obviamente, es mucho más difícil digerir (y por tanto forzar tiempos muertos) cuando operas intradía.

Así pues, evita el intradía mientras no tengas un poco domesticada tu cabeza.

Del mismo modo, ya que tienes que entrenar este control emocional, ponte en un escenario que te permita hacerlo intensamente, pero con muy poco riesgo:

Opera con dinero real (si no, todo esto que te acabo de contar será una vaga sombra de la realidad de operar con dinero de verdad); pero hazlo con cantidades muy pequeñas.

Recuerda que, contra tus impulsos más básicos, en tus primeros meses y años, tu prioridad debe ser aprender, no hacer dinero. Por eso, te recomiendo que operes con una cuenta real muy pequeña, en la que casi únicamente te dediques a pagar comisiones.

Invertir en Bolsa

Doma estas emociones con euros de verdad, pero muy poquitos.

Además, aunque en la teoría no te lo parezca, por experiencia te digo que funciona igual que a escala grande. Si hay un puñadito de euros en juego, las emociones ya son auténticas ¡y desbocadas!

Luego, cuando ya tienes ciertas tablas y ya te ves venir (lo que te permite controlarte consciente y voluntariamente), es cuando puedes empezar a aumentar tu tamaño de cuenta.

Curiosamente, pasar a operar con mucho más dinero es un proceso más fácil y llevadero que empezar a operar con dinero real.

Las emociones son las mismas, y el proceso de doma similar; pero cuentas con la ventaja de que eso ya lo has vivido y sabes que, si aguantas un poco e insistes de manera disciplinada, lograrás controlar a la jauría y mantenerte en una operativa consistente (y a la postre rentable).

Si te ha gustado este artículo, compártelo en Twitter y Facebook.

Y si quieres comentar algo, esta es tu ocasión.

Espero que este artículo te haya aportado valor 💡

Esta web utiliza cookies. Si sigues navegando se sobrentiende que lo aceptas.

ACEPTAR
Aviso de cookies
¡Deja que te oriente!

¡Deja que te oriente!

Únete a mi programa formativo por email (es gratis) y yo te iré guiando por todo el material

 

¡Estupendo!
Mira tu email para confirmar

Y no te olvides de mirar en el spam (y en "Promociones" si usas Gmail)