Nota mental: Mirar los gráficos intradiarios es malo, maaaaaaalo.

Si no estamos operando intradía, mirar la evolución de los precios sólo sirve para desesperarse sin conseguir nada.

Qué sabemos de intradía:

[1] Que hay que ser un ninja de la bolsa para operar rápido y bien. Altamente desaconsejable para novatos como nosotros.
[2] Que los primeros movimientos del día vienen provocados por las órdenes de los aficionados y los movimientos de última hora, reflejan el consenso de los profesionales.
[3] Que debemos poner nuestras órdenes, siempre con el mercado abierto. Nos evitará sustos.
[4] Que no debemos estar mirando el intradía si nos vamos a centrar en swing trading (aprovechar tendencias que duran entre un par de días y un par de semanas), nuestro caso, o cualquier operativa de plazo más largo que la de horas o minutos.

Conclusiones:

[1] No debemos operar en intradía.
[2] Pero, si queremos estar del lado rentable del juego, deberemos observar primero y actuar después.
[3] Necesitamos mirar cuando el intradía está en marcha, para colocar nuestras órdenes.
[4] Pero sólo debemos fijarnos en los precios intradía para optimizar nuestro punto de entrada en una operación.

Por lo tanto, tenemos un resultado un tanto contradictorio: Sí, pero no.

Por un lado, sabemos que mirar los gráficos intradía nos puede llevar a confundirnos y tomar decisiones y acciones precipitadas, sin embargo, necesitamos ver el detalle para no ser barridos por los profesionales.

¿Qué hacer?

Con firmeza, determinación y disciplina, vamos a decantarnos por lo siguente:

1.- Vamos a mantener la norma de no actuar durante la primera hora de mercado.

2.- Acto seguido, con esa hora de historia, nos haremos una composición de lugar y estimaremos lo que nos parece un punto razonable de entrada para nuestra operación y recalcularemos la entrada, objetivo y stop.

3.- Dejaremos nuestras órdenes metidas y pendientes.

4.- Nos dedicaremos a otra cosa y, ya con el mercado cerrado, veremos qué tal nos ha ido.

Esta forma de actuar es válida para la operativa habitual, cuando trabajemos las operaciones con antelación (típicamente, el día anterior) y tengamos pensado actuar con el mercado abierto única y exclusivamente, para ejecutar el plan previamente orquestado.

Sin embargo, hay que tener en cuenta y no permitir que se mezcle esta sana operativa con posibles estrategias que requieran de nuestra atención intradía, que ejecutaremos independientemente, como por ejemplo, ir a la “caza de canguros”, técnica de Alexander Elder, que probaremos cualquier día de estos.

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