que son los instrumentos financieros

En los mercados financieros, las empresas o particulares pueden adquirir contratos.

Estos contratos son los instrumentos o productos financieros.

 

¿Qué son los instrumentos financieros?

Por lo tanto, los instrumentos o productos financieros son contratos de compraventa entre dos partes.

La adquisición de este contrato origina un activo financiero a la parte compradora y un pasivo financiero o instrumento de patrimonio a la parte vendedora.

 

¿Y qué es un activo financiero?

Entonces, un activo financiero es un instrumento financiero que proporciona el derecho por parte del comprador a recibir ingresos futuros sobre los activos reales y el efectivo que generen por parte del vendedor.

Lo que debemos entender es que no son bienes tangibles, son valores y derechos/posesión sobre estos valores. Es, por tanto, gracias a estos contratos, por lo que los activos financieros obtienen su valor.

Como apunte, debemos decir que los instrumentos financieros ayudan a movilizar los recursos económicos y, por esta razón, favorecen la economía, pero no se contabilizan en el PIB ni en la riqueza general de un país.

 

¿Para qué sirven estos contratos?

Los contratos o instrumentos financieros pueden servir para que una empresa, por ejemplo, pueda financiar su deuda.

Las personas particulares, podemos sacar partido invirtiendo en esta deuda.

 

Productos financieros derivados

Son instrumentos financieros complejos, y su valor está basado en otro activo, al cual se le conoce como activo subyacente. 

Es decir, dependen de ese activo que, por ejemplo, podría ser la plata. Si especulas con el precio de la plata y el precio de ésta cambia, el valor de tu contrato lo hará también.

En definitiva, todos tienen en común poseer un valor basado a un precio futuro y esto es una ventaja porque:

  • Otorga mayor flexibilidad a la hora de invertir.
  • Te permite anticiparte a los movimientos de los distintos mercados.
  • Podrás controlar tus ingresos y beneficiarte de las subidas y bajadas de precios.

Entre los productos financieros derivados más populares podemos encontrar: futuros, contratos por diferencia (CFD’S), opciones y warrants.

 

Tipos de instrumentos financieros: Inversor

Como inversores particulares, nos conviene conocer la clasificación de productos financieros según la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores).

 

Instrumentos financieros no complejos

Los productos no complejos son todos aquellos que cumplen con estas 4 características:

  1. Se pueden reembolsar de manera habitual y es fácil hacerlos efectivos. Su valor es conocido públicamente.
  2. No perderemos una cantidad superior a la invertida en un primer momento.
  3. No son productos derivados.
  4. Toda la información relativa al contrato existe públicamente y es accesible para el inversor.

Dentro de este tipo de productos, podríamos englobar los bonos y obligaciones del Estado (deuda pública), acciones cotizadas en mercados regulados y otro tipo de bonos emitidos por administraciones públicas.

En general, la rentabilidad que obtendrás aquí será menor que con los complejos. 

 

Instrumentos financieros complejos

Serán complejos cuando no cumplan con las 4 características emitidas por la CNMV sobre los instrumentos financieros no complejos.

Además, para invertir en instrumentos financieros complejos, necesitarás más experiencia que con los no complejos, puesto que poseen un nivel de riesgo mayor.

Podemos decir que la rentabilidad es mucho más atractiva y tentadora.

 

Operar productos financieros: TRADING

Operar este tipo de instrumentos financieros complejos, puede ser una actividad de generación de ingresos extra o puede ser tu principal fuente de ingresos. En ambos casos es trading.

Te dejo aquí los productos financieros principales para operar en trading.

Como profesionales del trading, podemos afirmar que esta opción será la ideal si realmente quieres controlar tu cartera y tus inversiones, los beneficios potenciales son mucho más atractivos. Es una opción perfecta para diversificar tu riesgo económico, ya que la variedad de inversiones es enorme.

Ahora sí, tendrás que formarte.

Al contrario de cantidad de entidades que buscarán convencerte de que es sencillo y que en dos días estarás sonándote los mocos con billetes de 200 euros, nosotros apostamos por la formación.

La formación te aportará control sobre tus inversiones y ganancias y, sobre todo, habilidades para entender lo que sucede en los mercados financieros, los movimientos del precio y sus ventajas y oportunidades.

Además de control sobre tus inversiones, lo tendrás sobre tu tiempo. Tú manejas tu horario y tú decides.