El caso evergrande

 

Si hay que destacar una noticia en el mundo de la bolsa esta semana está claro que Evergrande se lleva todas las papeletas para ser uno de los tópicos más nombrados, sin embargo esto no se debe a nada positivo especialmente.

Evergrande es la segunda compañía inmobiliaria más grande de China. Además, forma parte del Global 500, lista en la que aparecen las 500 empresas más grandes del mundo en cuanto a ingresos. Pero actualmente se encuentra en una situación bastante cercana a la bancarrota…pero, ¿por qué?

 

¿Qué es Evergrande?

Fue fundada por Xu Jiayin hace 25 años, en 1996. Además del sector inmobiliario participa en numerosos y diversos sectores como, por ejemplo, alimentación, vehículos eléctricos, seguros de vida, producción audiovisual, tecnología y entretenimiento. Lo más sorprendente es la compra del equipo de fútbol local de Guangzhou, Evergrande no sólo es dueño del equipo si no que también tiene la escuela de apoyo a este deporte más grande a nivel mundial y, por último, trabaja en la construcción del que será el estadio de fútbol más grande el planeta. 

Evergrande salió a la bolsa de Hong Kong en 2009. Se trata de una empresa cuya estructura se basa en un sistema de préstamos y bonos, es decir, los inversores compran bonos a cambio de recibir una rentabilidad anual. 

¿Qué son los bonos de Evergrande?

Los bonos son un producto financiero que se basa en la emisión de deuda de una empresa a cambio de una rentabilidad a lo largo de un período de tiempo determinado. Generalmente se usa como forma de financiación a medio-largo plazo. 

En caso de colapso total de la entidad los bonos irían por delante de las acciones a la hora de cobrar, aún así se puede llegar a dar el caso que ni unos, ni otros reciban la rentabilidad prometida. Este sería el caso de Evergrande.

 

¿Qué está pasando con Evergrande?

Ser la empresa más endeudada de China llevó a Evergrande a necesitar los bonos para financiar todos los proyectos en los que está trabajando, sin embargo durante el segundo semestre de 2021 el precio de estos se ha desplomado. 

Este hecho ha provocado que Evergrande acumule una deuda de 127.500 millones de dólares a los que hay que sumar otros 105.000 millones de euros.

Estas cantidades se tienen que devolver en los próximos doce meses, pero la empresa sólo tiene liquidez para hacer frente al 10%, según datos que cita el diario Caixin.

precio bonos Evergrande

Precio de los bonos Evergrande

En el gráfico se puede apreciar claramente una depreciación del precio de los bonos a partir de junio de 2021. El motivo de esta bajada no es otro que el aumento de la deuda de la empresa y, en consecuencia, el colapso del pago de las rentabilidades prometidas. 

Según se rumorea, este colapso ha llevado a que sólo se vaya a devolver a los inversores el 25% del importe de los bonos. Por otro lado Evergrande ha asegurado este miércoles que pagará los intereses de sus bonos cotizados en la bolsa de Shenzhen (una de las tres bolsas de valores chinas) con vencimiento en 2025. 

Esta caída del precio de los bonos y endeudamiento de la empresa también ha afectado, a las acciones de la empresa.

Evergrande caida bolsa

Gráfico mensual Evergrande

 

Desde 2017 hasta hoy, Evergrande ha visto como el precio de sus acciones se ha devaluado hasta más de un 90% y, a estas alturas, resulta difícil imaginar que el gigante chino evite la bancarrota.

Muchos analistas creen que Evergrande afronta la que sería una de las grandes reestructuraciones de la historia

Una de las únicas salvaciones para la empresa sería un rescate del Gobierno chino, sin embargo esto aún no ha sido confirmado, aunque se rumorea que este proporcionará liquidez para finalizar los proyectos de la empresa. 

En este sentido, en Link Securities creen que el escenario que ahora se baraja para Evergrande es el de una reestructuración ordenada de su deuda. En el peor de los casos, si el grupo quiebra finalmente, el Gobierno podría intervenir para evitar el efecto dominó en el sector.

 

¿Cómo puede afectar Evergrande al resto del mundo?

Si bien se cree que el caso de Evergrade no afectaría a los países fuera de China, el desplome de la inmobiliaria en la bolsa de Hong Kong, ya ha afectado a los mercados de todo el mundo.

La cadena de descensos se ha iniciado en Hong Kong, pero en Europa ya se empieza a vislumbrar sus consecuencias: Milán ha perdido un 2,57 %; Frankfurt un 2,31%; París, un 1,74 %; Madrid, un 1,2 %; y Londres, un 0,86 % y en Wall Street, los principales índices (Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq) bajan en torno al 2%.

En el lado opuesto, están los analistas que creen que podríamos estar frente al  “Lehman Brothers chino”, y es que la segunda economía del mundo se enfrenta a una dura decisión, parecida a la que tuvo que tomar el Gobierno de Estados Unidos en 2008 cuando dejó caer al banco de inversiones Lehman Brothers.

Ese caso dio inicio hace 13 años a lo que se conoce como la Gran Crisis Financiera.

Ahora el Gobierno chino debe decidir si mantiene a flote una de las principales constructoras del país o la deja desaparecer, poniendo en riesgo más de 1.300 desarrollos inmobiliarios en 280 ciudades del país.

Evergrande depende para seguir funcionando del dinero que le llega de las preventas de apartamentos en construcción, que suelen enseñarse sobre plano.

Pero, por diversos factores, las ventas se han ralentizado y, al tener menos ingresos, la empresa no puede pagar a sus proveedores, que dejan de suministrar materiales o servicios.

Eso hace que no pueda terminar las viviendas y, por tanto, no pueda recaudar más efectivo: es un círculo vicioso.