Ya que los fundamentales no son lo mío, he llegado a un acuerdo con Antonio Sánchez, experto en análisis fundamental y autor de ValorContable.com (échale un ojo a su web, vale la pena)

Bolsa fundamental pérdidas y ganancias

En el artículo de hoy veremos una Cuenta de Pérdidas y Ganancias de una entidad no financiera. Es un documento algo más simple y fácil de interpretar que un balance como se verá a continuación.

La cuenta de pérdidas y ganancias se estructura en una columna en la que se organizan los ingresos y los gastos según su naturaleza y según a qué tipo de actividad pertenezcan. El nombre de las cuentas es bastante intuitivo. El orden sería el siguiente, y se agrupan según los siguientes grupos:

  • Resultado de explotación: el resultado de aquellas operaciones propias de la actividad normal de la empresa. La partida más importante a mirar en este apartado es el “Importe neto de la cifra de negocios”, que no es ni más ni menos que las ventas de la compañía.
  • Resultado Financiero: todos los gastos e ingresos de naturaleza financiera.
  • Resultado antes de impuestos: suma del resultado financiero y del resultado de explotación.
  • Resultado del ejercicio: Resultado total después de impuestos.
  • Como último dato también suele venir el beneficio por acción (BPA) de la compañía, tanto el básico como el diluido. Para todos los cálculos utilizaremos el diluido, pues es el BPA real, aunque la mayoría de las veces coinciden.

 

¿Qué podemos mirar en la cuenta de resultados?

A primera vista, lo que ha ganado la empresa (resultado del ejercicio), qué parte de ese resultado es por sus actividades operativas (resultado de explotación) y cuál por motivos financieros (resultado financiero). También es importante ver cuáles han sido las ventas de la empresa y cómo los demás gastos se han comido dichas ventas.

Hay muchos ratios y magnitudes en torno a la cuenta de resultados, aquí vamos a explicar los tres más usados, que son los siguientes:

  • EBITDA: Es el resultado del ejercicio antes de impuestos, intereses, amortizaciones y depreciaciones, por sus siglas en inglés. Es una magnitud muy usada a la hora de comparar empresas y que refleja, como se puede deducir de su cálculo, el resultado de la empresa sin gastos o ingresos extraordinarios como los mencionados en su definición. No os preocupéis por calcularlo vosotros mismos, la mayoría de las empresas proporciona su EBITDA en los propias Cuentas Anuales o en las presentaciones.
  • ROE: Otro bastante usado, ésta vez para medir y comparar la rentabilidad. Significa “rentabilidad sobre recursos propios” por sus siglas en inglés. Simplemente se trata de dividir el resultado del ejercicio entre el Patrimonio Neto de la empresa, lo que devolvería el interés producido por los recursos propios. Que no os engañe un ROE muy alto, puede deberse no a un buen resultado sino a un Patrimonio Neto pequeño fruto de un endeudamiento excesivo, y viceversa.

Si la empresa NTC tuviese un resultado de 100.000€ y un Patrimonio Neto de 350.000€, la rentabilidad de sus recursos propios sería del 28,57%, pues (100.000 / 350.000)*100 = 28,57%. Por cada euro de recursos propios se han generado 0’28€ de beneficio.

  • ROA: Significaría “rentabilidad sobre el activo”, por sus siglas en inglés. Se interpreta de la misma forma que el anterior, pero esta vez se divide el resultado del ejercicio entre el activo total de la empresa.

 

Al igual que en el balance, lo importante aquí es mirar la evolución a lo largo del tiempo y, sobretodo, cuales son las partidas que más varían y qué peso tienen en el resultado del ejercicio. Por ejemplo, hay muchas ocasiones en que una empresa, a pesar de vender menos y continuar con los mismos gastos, aumenta sus resultados. ¿Cómo es posible? Hay miles de maniobras contables para hacerlo y sería largo y difícil explicarlas aquí, solo diremos que debemos estar especialmente atentos a las siguientes cuentas: “Impuestos sobre beneficios”,  “Subvenciones” y “Trabajos realizados por el grupo para su activo no corriente”. Cualquier cambio sustancial en alguna de esas cuentas que modifique positivamente el resultado del ejercicio es sospechoso, y debemos consultar en la Memoria los detalles de tales variaciones.

Especialmente importante para el análisis de la rentabilidad es conocer el BPA y el ratio de PayOut de la empresa (qué porcentaje de dicho beneficio paga como dividendos). Hay que comprobar siempre si los dividendos pagados son mayores que el BPA, cosa que puede pasar puntualmente si la empresa cuenta con reservas disponibles pero que no puede mantener a lo largo del tiempo, o si la empresa usa ciertas formas un tanto engañosas de retribución al accionista, como las ampliaciones de capital liberadas tan de moda últimamente.

Y ahora la despedida apoteósica del tercer post. ¡EL PER! Seguro que hasta los más novatos habéis oído alguna vez hablar de él. Tan denostado como usado, sigue siendo uno los ratios que nunca falta en un análisis fundamental. Y es que bien interpretado, es uno de los mejores comparadores posiblemente de lo cara/barata que estén las acciones, por eso le dedico atención especial.

El PER (Price Earning Ratio, o ratio de ganancias sobre el precio) relaciona el precio de cotización de una acción son su BPA, dividiendo el primero por el segundo. Es decir, divide lo que vale una acción por los beneficios que esta genera (que no confundir con los beneficios que el accionista recibe), de tal manera que si una acción vale 45€ y tiene un BPA de 3€, el PER será de 15, que es lo mismo que decir que la acción cotiza a 15 veces beneficios. Lógicamente, mientras más bajo sea el PER de una acción, más barata estará esta.

Hay que saber calcularlo y hay que saber interpretarlo. Siempre se debe tener en cuenta que el BPA refleja un acontecimiento pasado, los beneficios de tal periodo, y la cotización, sin embargo, refleja una predicción futura, las expectativas de los inversores.  Si en la empresa del ejercicio anterior (PER 15), sus accionistas de pronto esperasen resultados negativos para el año que viene, su cotización podría caer hasta los 20€ por ejemplo, obteniendo un PER de 7. ¿Está más barata? Depende. Si finalmente mantiene los 3€ de BPA, se ha abaratado, pero si se cumplen las expectativas de los inversores y el BPA cae digamos hasta 1€, el PER real hubiese sido de 20, con lo que se hubiese encarecido.

En el siguiente artículo veremos un ejemplo práctico de análisis fundamental.

Antonio Sánchez es analista fundamental. Conócelo.

 

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