que es defi finanzas descentralizadas

Pasó hace mucho tiempo, pero igual tienes el vago recuerdo de una época dorada en la que el banco te daba en torno a un 7% de rentabilidad por tus ahorros. Y además te regalaban una batería de cocina.

Era increíble, te podías sentar tranquilo porque solamente con eso, ya superabas la inflación y mantenías tu poder adquisitivo. Además de tener cazuelas o sartenes nuevas cada cierto tiempo, porque si prestabas atención a los diferentes reclamos, podías ir moviendo tu dinero de banco en banco, y te agasajaban con muchos regalos útiles (o inútiles).

Entonces, ¿Qué ha pasado? ¿Por qué hoy en día no te dan nada?

Porque los bancos están en quiebra. Por eso no sólo no te regalan nada, si no que te acribillan a comisiones y seguros “obligatorios” al contratar cualquiera de sus servicios.

Las DeFi, que es el acrónimo de Finanzas Descentralizadas (Decentralized Finance), han venido para darte por tu dinero, lo que realmente vale. Parecido a lo que hacían los bancos hace (muchos) años, pero más rentable, y sin necesidad de contar con terceras partes que se coman tu rentabilidad.

 

Qué es DeFi

Las DeFi (Decentralized Finance) o finanzas descentralizadas, son un conjunto de protocolos de código abierto (open source), basados en blockchain, que permiten crear productos financieros, similares a los tradicionales pero mejorados. Éstos permiten el libre acceso a todas las personas, y no se necesita confiar en intermediarios, ya que está basado todo en contratos inteligentes que hacen que todo sea automático, sin intervención humana.

Y es que la tecnología blockchain permite que puedas confiar en diferentes protocolos para depositar tu dinero, teniendo la tranquilidad de que todo es totalmente accesible, transparente y, lo más importante, descentralizado.

Estamos en un punto en el que la banca tradicional ya no puede introducir más innovaciones sin cambiar su modelo de negocio.

Es un modelo obsoleto, excluyente, y que actúa en cierto modo como un cártel. De no ser por el lobby que han creado, y que hace que muchos bancos sean too big to fail (demasiado grande para quebrar), ya habrían desaparecido la mayoría.

Con las FinTech, o Tecnologías Financieras, se dio un gran salto a finales de los años 90, haciendo los servicios financieros más accesibles y sencillos. Pero lo único que hicieron fue dotar de tecnología a las finanzas tradicionales, manteniendo el modelo de negocio.

Este nuevo modelo seguía siendo excluyente, con mucha burocracia y con pocas ventajas de cara al usuario.

DeFi-funcionamiento

Todo cambió cuando apareció Bitcoin y su cadena de bloques. Fue la primera piedra que sentó las bases del cambio. Esto permitió crear la blockchain de Ethereum y sus contratos inteligentes, que abrieron las puertas a unas posibilidades infinitas, imposibles de imaginar hasta el momento.

Se podían crear protocolos cuya programación iba a estar grabada en la blockchain, a la vista de todos, y que podía funcionar desde cualquier punto del planeta, a cualquier hora y sin necesidad de pedir permiso a nadie.

 

De dónde sale la rentabilidad

Cuando ingresas tu dinero en el banco, una parte de lo que hacen con él es prestarlo, tanto para hipotecas, como para préstamos personales o créditos a empresas. Con ese dinero el banco obtiene un rendimiento, pero el porcentaje de ese beneficio que llega a tu bolsillo es prácticamente cero.

Pero la cosa no se queda ahí. El banco puede seguir prestando tu dinero no una ni dos veces, si no muchas más. Eso es posible gracias a la tasa de reservas o coeficiente de caja, que mantiene el banco.

Si depositas 1.000€ en un banco que tiene una tasa de reserva del 10%, el banco puede prestar 900 de tus 1.000€ y mantener en caja sólo 100€. Pero de los 900€ que presta y que depositan de nuevo, vuelve a hacer lo mismo. Creando dinero de la nada, de forma legal.

Antes de la crisis del 2008, Citibank y Goldman Sachs mantenían una tasa de reservas del 1%, lo que permitía convertir un depósito de 1.000€ en 100.000€. Todo basado en la confianza que el cliente tiene en su banco, y que éste no cuenta en ningún momento con que todos sus clientes acudan a retirar su dinero, ya que se produciría la quiebra del banco.

DeFi1

Como ya he comentado antes, en DeFi existen los mismos productos que la banca tradicional, pero con mayor rendimiento, porque no existen oficinas, no hay personal, no hay tarjetas black, ni dietas o comisiones. El mundo cripto no se limita a sacar un token con un nombre llamativo y ya está. Esto va muchísimo más allá.

Se consigue por fin eliminar a los intermediarios de la ecuación. Cuando se quita el control del dinero a las entidades se aumenta el rendimiento, ya que la programación hace todo el trabajo.

El principal motor de las nuevas finanzas es la liquidez, que permite que el dinero fluya entre los usuarios más fácilmente.

Lo que ocurre es que si tú añades liquidez a un protocolo, recibes un rendimiento a cambio, porque gracias a esa liquidez otro usuario puede pedir un préstamo, o esa liquidez permite intercambiar tokens entre usuarios directamente, sin necesidad de acudir a un exchange centralizado, o incluso con liquidez se pueden crear seguros o productos derivados.

La liquidez dentro de los protocolos DeFi se mide por el TVL, o Valor Total Bloqueado (Total Value Locked), que actualmente se encuentra en más de 120 billones de dólares. A mayor TVL, mayor rendimiento , mayor seguridad y mayores opciones de desarrollar mejoras, que repercuten directamente en los usuarios.

 

Principales casos de uso de DeFi

Uno de los principales casos de uso de DeFi son los préstamos.

Los sistemas de préstamos o lending descentralizados suponen el gran cambio. Si cuentas con activos digitales y no te quieres desprender de ellos, puedes usarlos como colateral para pedir un préstamo. El dinero que recibes al pedir el préstamo sale de la liquidez aportada por otro usuario.

Supongamos que te quieres comprar un coche y necesitas pedir un préstamo. Si tuvieses un bitcoin en tu cartera, lo podrías vender y pagar ese coche, pero el rendimiento de ese bitcoin deberías compartirlo con Hacienda.

Entonces la mejor opción es pedir un préstamo, poniendo como colateral o garantía tu bitcoin. De esta forma obtienes un préstamo sin deshacerte de tu bitcoin, sin pasar por Hacienda, sin esperas, sin papeleo, y con total seguridad.

Hay muchas formas de manejar el dinero en DeFi:

  • Aportar liquidez a un pool para ganar una parte de las comisiones de intercambio de tokens en un exchange descentralizado.
  • Prestar dinero (lend) para generar rendimiento con los intereses de ese préstamo.
  • Pedir prestado (borrow) colateralizando activos, sin deshacerte de ellos.
  • Puedes crear un fondo de inversión en pocos minutos.
  • Generar estrategias de inversión automáticas.
  • Blindar tus inversiones con un seguro cripto.
  • Operar productos sintéticos y derivados.
  • Crear servicios de pago en empresas.
  • Jugar online y recibir recompensas.

Como ves las posibilidades son infinitas y abarca todos los campos, porque sólo se necesita una buena programación, generar unos buenos tokenomics (reglas que hacer que un token gane valor con el uso), y ya tienes un producto que puede generar rendimientos.

 

Sin formación puedes cometer errores

Esto es una verdad de perogrullo, pero en este caso tengo que hacer hincapié en ella, porque igual que es sencillo y rápido crear buenos protocolos en DeFi, también se pueden crear protocolos con malas intenciones. Si no tienes experiencia ni conocimientos, es muy sencillo caer en una estafa.

Es lo que tiene la libertad para crear protocolos en una blockchain, que entran los buenos y los malos.

DeFi seguridad

Pero no caigas en la necedad de decir que esto sólo sirve para lavar dinero, para crear estafas y hacer pagos entre criminales y narcotraficantes.

Cuando oigo eso, me pregunto qué habrán estado haciendo esos pobres delincuentes hasta hace 10 años, que se inventó esta tecnología.

Sólo tienes que googlear estafas financieras y verás lo larga que es la lista, con estafas tan sonadas como las de Bernard Madoff y Enron en Estados Unidos, o las de las Preferentes, Forum Filatélico o Afinsa en España, y muchas otras que se han dado constantemente por todo el mundo.

Y si no que se lo pregunten a la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (FINCEN por sus siglas en inglés), que afirma que por los grandes bancos americanos (Deutsche Bank, JPMorgan o CitiBank entre muchos otros), han circulado transacciones de lavado de dinero por un valor superior a los 2 billones de dólares.

Por eso, antes de hacer ninguna afirmación tachando de mala la inversión en DeFi, y antes de ponerte a invertir en este ecosistema, debes formarte. Empieza entendiendo los gráficos para poder hacer compras en los mejores momentos, y a partir de ahí, aprender a canalizar tus beneficios de forma descentralizada.

El nombre que ha ganado más adeptos, y se ha adoptado por la comunidad es el de DeFi, por Finanzas Descentralizadas, pero yo considero que el nombre más apropiado sería Finanzas Libres, por la libertad de movimientos que tienes, pero creo que tiene menos gancho, ya que el foco principal del mundo cripto, es la descentralización.

Para cualquier consulta u opinión, te espero en los comentarios.