Especular en Bolsa - Concicliar trading y vida diaria

Cuando uno no se entrega en exclusiva a algo, se dedica a ello en los ratos libres. Y cuando esto se traslada a operaciones en los mercados financieros, se puede volver peligroso, muy peligroso.

Especular en Bolsa es una tarea que requiere muchísima concentración. Es como jugar una partida de ajedrez: Si no le prestas la suficiente atención, te machacan.

Sin embargo, lo cierto es que la mayoría de los mortales tienen que conciliar su trading con el resto de las aventuras de su día a día.

Hoy quiero abordar un tema que creo que no he visto tratado en ningún sitio antes. Sin embargo, esta cuestión no es ninguna broma. Desde luego, yo sí que tengo que pelear con ella. Desconocer o ignorar que el problema está ahí es un buen pasaporte para el agotamiento, la frustración y el fracaso.

Cuando tienes tiempo, es genial. Repasas lo que has hecho recientemente, examinas los mercados, tomas decisiones estratégicas y finalmente te lanzas a plantear y abrir operaciones. Hacer las cosas bien hechas es una sensación estupenda.

 

El problema

Sin embargo, al día siguiente el mundo ya no es tan color de rosa. Más bien, es gris tirando a negro.

De repente, no tienes tiempo para nada, pero ese stop loss hay que moverlo igual, y hay que moverlo pensándolo muy bien. Además, tienes que sacar un pantallazo con el gráfico actualizado y anotar los detalles importantes. Por otra parte, tienes tres operaciones más que vigilar que sabes que no te dará tiempo a gestionar como es debido…

El mero hecho de ir contra el reloj ya te coloca en una incomodísima situación de estrés que, efectivamente, disminuye espantosamente tu rendimiento a la hora de especular en Bolsa. Así que, aunque salves los muebles, actualizando y documentando todas tus operaciones en curso, no sólo no lo has disfrutado, sino que lo has sufrido. Esto no puede ser.

Si, por ti fuera, te pasarías horas y horas mirando gráficos, repasando operaciones, depurando tu sistema de trading, leyendo a otros traders, probando nuevos indicadores, programando backtests y un auténtico sinfín de actividades relacionadas con todo lo que atañe a especular en Bolsa… Pero ya sabemos que eso no es compatible con tu vida diaria de forma sostenida.

 

La solución

Por eso, debes diferenciar entre las tareas nucleares y las tareas opcionales.

La idea es la siguiente: Tienes que realizar cada día las tareas nucleares en tiempo record y dejar las opcionales para cuando tengas ocasión. Por lo tanto, es clave que reduzcas estas tareas nucleares al mínimo en cuanto a número y tiempo de ejecución.

Lo mejor en estos casos es deformar tu día a día para darle cabida a un rato sin distracciones. Ya sabes, un rato de esos que puedes orquestar para que nadie te interrumpa, que puedas apagar el móvil, la tele, el navegador, el email, el skype y cualquier otra cosa que tenga la capacidad de sacarte del momento de concentración máxima que estás a punto de desarrollar.

 

En la práctica

Por ejemplo, si toda tu casa sabe que de ocho a ocho y veinte de la tarde no se te puede hablar, tú sabes que tienes veinte minutos de oro para tus tareas nucleares.

Aunque veinte minutos te parezca poco tiempo, lo cierto es que puedes hacer grandes cosas en ellos. La clave está en saber que vas a tener esos veinte minutos. Si tú tienes claras cuáles son tus tareas nucleares y te dispones a resolverlas bien resueltas en ese tiempo, puedes hacerlo. Claro está, esas tareas tienen que ser pocas y breves.

Los veinte minutos (digo veinte, pero puede ser la duración que tú quieras o puedas permitirte) están pensados para que se los dediques a gestionar tus operaciones. A saber: ver si se han ejecutado tus órdenes (de entrada o stop loss), ver si debes calcularlas de nuevo, enviar los cambios al broker y documentar todo el proceso (pantallazos a los gráficos y anotaciones en el diario de trading).

Si ya tienes soltura con tu método, te sobran minutos para llevar tres posiciones a un tiempo. Pero lo normal cuando uno está aprendiendo a especular en Bolsa, es que necesite pararse más; por lo que no recomiendo simultanear más de dos posiciones, y mejor si nos quedamos con una sola aventura de cada vez. Es mejor hacer poco y bien que mucho y mal.

 

Conclusión

Cuando tengas tiempo libre, aprovéchalo para examinar tus resultados, analizar los mercados, leer, probar cosas nuevas, etc. Pero, si te vas a lanzar a operar, asegúrate de no meterte en más operaciones de las que seas capaz de llevar con soltura, incluso cuando estés muy ocupado. Haz un hueco en tu vida para que el trading sea un placer y no un estrés.

 

No todos somos iguales

Me interesa especialmente saber cómo lo haces tú ¿Cómo te las arreglas para operar? ¿Reservas un hueco por las noches? ¿El sábado por la mañana es tuyo? Me encantará saber cómo te las arreglas para operar cuando no tienes tiempo para ello. Estoy seguro de que alguien tiene algún método original y eficaz. Dímelo en los comentarios.

Opino que este tema no es algo de lo que se hable mucho. Sin embargo, estoy seguro de que todos lo sufrimos en mayor o en menor medida. Por eso, me gustaría que expandieras este artículo por el mundo, pinchando en los botoncitos de Facebook, Twitter, +1 y email.

 

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