Actualizado: 7 de junio de 2017

Invertir en Bolsa, ponderar

Ayer por la noche se formó un interesante debate en los comentarios de mi último artículo (Cómo empezar en Bolsa y no morir en el intento), sobre cuánto se puede ganar en Bolsa.

Se llegó incluso a plantear si vale la pena esto del trading, y no es una reflexión cualquiera. Así que voy a tratar de desenmarañar un asunto que pocas veces se tiene claro:

 

El trading, para las personas normales, es una horrible fuente de ingresos

Así de claro, el trading es muy mala forma de traer dinero a casa.

Motivos:

  • Es irregular.
  • Requiere mucho esfuerzo (y sobre todo, mucha perseverancia).
  • Depende de la habilidad cuando se le pone muchas horas de trabajo. (Si no se le pone trabajo, a largo plazo se pierde hasta la camisa porque ya no hay cabida para un golpe de buena suerte).
  • A corto plazo, influye mucho la suerte.
  • A veces (frecuentemente, de hecho) no trae dinero, sino que se lo lleva.
  • Se tarda entre uno y dos años (como mínimo) en aprender a hacer dinero. Hasta entonces se paga, no se cobra.
  • Lo que siempre ha funcionado puede dejar de hacerlo en cualquier momento. Y, de hecho, no para de suceder esto.
  • Se gana muy poco dinero en la práctica (esto lo explico con más detalle más abajo).

Yo ya llevo suficiente tiempo en esto del trading como para haber oído mil y una historias de gente que ha ganado cantidades espectaculares de dinero en Bolsa. Todos tenemos a un amigo cuyo primo se ha comprado un cochazo con las ganancias de un año.

Sin embargo, eso a mí no me pasa (y mira que lo he intentado).

Después de mucho pelear, he comprobado que lo que funciona es ir despacio, operar el máximo posible ciñéndote a un método probado por ti mismo, pero sin operar cuando no corresponde y sólo cuando estás a pleno rendimiento y puedes volcar tu atención plena sobre el trading.

Esto se traduce en que prácticamente nunca tenemos el 100% del capital invertido, que nos perdemos operaciones por estar de viaje o por motivos totalmente imprevistos.

Esto también implica que ganar más allá de un 10% al año se convierte en una hazaña. No es que no sea posible (se puede lograr) pero no es ni fácil, ni inmediato.

En una operación es muy fácil ganar un 10%, no es raro ganar un 20% y con cierta (baja) frecuencia cae algún 30%.

En un año, con un buen número de operaciones (digamos unas 50 por lo menos), y teniendo en cuenta el capital total (la suma de tus cuentas de trading a 1 de enero y a 31 de diciembre), no perder tiene su (nada desdeñable) mérito, ganar un 10% es una hazaña, ganar un 20% suele ser obra de un profesional y llegar al 30% una rara proeza.

En promedio, año tras año, con un buen número de años a contar, sostener un 10% es una cifra más que respetable, lograr un 20% resulta heroico y mantener un 30% roza lo irreal.

Así pues, digamos que, para las personas normales, que ya llevan un dos o tres años peleando el mercado, un 10% anual es una cifra asequible.

Nota importante: Me estoy refierendo siempre a un trading de acciones (o CFD, o ETF) con operaciones que duran al menos un par de días y rara vez superan los seis meses. Siempre hablo del trading que puede desarrollar una persona normal, compatibilizándolo con un trabajo por cuenta ajena y/o una familia, por ejemplo, que le dedique no más de una hora diaria al trading y no menos de una hora a la semana. Es decir, hablo del trading que yo enseño en esta web.

Quiero puntualizar esto, porque sí hay una alternativa de trading que sí sirve como fuente de ingresos: Se trata de operar intradía, con dedicación exclusiva (al menos cinco horas diarias) y con una entrega total de atención y recursos a la causa. Es decir, existe una alternativa en la que no se mide rentabilidad, sino directamente ingresos mensuales, pues es una actividad profesional a tiempo completo.

 

¿Qué puede hacer una persona normal con un 10% anual?

Poco, muy poco.

Una persona normal (por normal me refiero a la inmensa mayoría de la gente con la que hablo cada día) tiene ahorrados entre 2000€ y 30.000€ para trading.

El 10% de 2000€ son 200€.

El 10% de 30.000€ son 3.000€.

Una persona normal gana entre 200€ y 3000€ al año con su trading.

Por mucho mérito que tenga, eso es poco dinero.

 

¿Qué puedes hacer tú con tu trading?

Infinito.

Puedes hacer infinito.

Porque lo que tienes que entender es que un 10% o un 20% son rentabilidades tremendamente altas, por las que muchos matarían.

A fecha de hoy (mediados de 2016, que estoy actualizando el artículo), un banco te da, a lo sumo, un 0.5% “sin riesgo” (salvo que el riesgo de que el banco quiebre, cosa que ya hemos visto que imposible no es).

Si te pones estricto y bloqueas tu dinero (y ten en cuenta que con el trading, no bloqueas tu dinero), puedes conseguir un 2%.

Si te pones a invertir bloqueando tu dinero en Bolsa (dividendos), puedes obtener entre un 6% y un 8% en promedio (teniendo en cuenta plusvalías por revalorización de los activos y reinvirtiendo los dividendos).

Sólo especulando de forma activa (trading) puedes aspirar a rentabilidades sostenidas en el tiempo de dos dígitos.

Desde luego, comprando deuda o comprando acciones no lo vas a lograr (salvo casos extraordinarios, tipo Warren Buffet, que son cuatro gatos en el planeta y que, por desgracia, no somos ni tú ni yo) .

Entonces ¿dónde está el poder?

 

El valor de tu trading

Tu trading vale mucho, pero sobre todo por estos cinco aspectos:

  • Manejas tú mismo tu dinero, no dependes de fondos garantizados (que casualmente siempre dan alrededor del 0% de rentabilidad real, cuando vencen y observas otra vez que no has ganado absolutamente nada), ni dependes de consejos de nadie, ni de que tu dinero se consuma con la inflación por tenerlo debajo del colchón o en una cuenta bancaria con más comisiones que intereses. Esto último es lo que le sucede al 99% de todos tus conocidos ¿Sí o no?
  • Puedes llegar a lograr la rentabilidad máxima (digamos, un 30%), cosa que jamás alcanzarás dejando tu dinero en manos de otros.
  • Te diviertes. El trading es terriblemente emocionante, atractivo, apasionante. Es un reto sin límites.
  • Aprendes (a manejar tu dinero, a controlar tus emociones, a gestionar tu vida).
  • Combinado con una buena fuente de ingresos, el trading es un excelente amplificador de tus ahorros, porque aprovecha muy bien el interés compuesto.

Te pongo un ejemplo de esto último:

Imagínate que logras un 1% mensual (esto es totalmente asequible con perseverancia y disciplina, equivale a un 12.68% anual).

Pongamos que partes de 3000€, e imagina que ahorras 150€ más cada mes.

Yo no digo que sea fácil hacer esto. Sin embargo, que el 95% de los lectores de este blog pueden hacer esto, pues pagan facturas más grandes que eso cada mes.

Con 3000€ de partida y un 1% mensual, sumando un aporte mensual de 150€ extra, te pones en 10 años en 44.752€.

A ver cómo conviertes 3000€ en 44.752€ de otro modo.

Desde luego, hay muchos métodos, pero consistentes en el tiempo como este, yo no los conozco. Nadie te puede robar la habilidad de saber defenderte en los mercados financieros.

Este otro ejemplo, ya es por jugar, pero sigue sin ser descabellado:

Partes de 5000€, ahorras 200€/mes y logras un 2% mensual de tu dinero… En diez años estás en 153.430€

¿Firmas ahora mismo por convertir 5000€ en 153.430€ en diez años?

En mi experiencia, el trading te da una posición de control sobre tu dinero y tu capacidad de hacer que crezca. Esa capacidad, se traduce en que vas a crear y acumular patrimonio a un ritmo radicalmente distinto (superior) al que lograrías por ti mismo sin más. Para mí, el trading marca la diferencia por completo.

Yo ahora te pregunto de nuevo ¿Cuánto vale tu trading?

¡Comentarios y retuiteos! ¡Te estoy esperando!

 

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