Lo peor que nos puede pasar al abrir una operación en Bolsa es que el precio comience a moverse rápidamente en nuestra contra. En el fondo, no pasa nada, tenemos nuestro stop loss colocado en un lugar que consideramos razonable y que, si ha de ser ejecutado, que lo sea, pues será la prueba de que nos habíamos equivocado en nuestro análisis.

Puede entrarnos miedo de que el precio alcance nuestro stop loss, o rabia porque llevamos muchas operaciones perdedoras seguidas y no queremos que esta también lo sea, o frustración porque nos llevó mucho tiempo realizar nuestro análisis para que, en pocos minutos, nuestra operación se convierta en una pérdida económica; en cualquier caso, pase lo que pase, nunca moveremos el stop loss, alejándolo del precio para darle oportunidad para que rectifique y vire a nuestro favor. Esa maniobra es el peor vicio del perdedor crónico. Asegúrate de no cometerla nunca.

Lo mejor que nos puede pasar al abrir una operación en Bolsa es que el precio comience a moverse rápidamente en nuestro favor. Desde ese instante, empezamos a acumular beneficios que en cualquier momento pueden desaparecer. Por eso, en este tipo de situaciones, nos conviene aproximar el stop loss hacia el precio actual. Acercar el stop loss al precio que está permitido (siempre que luego no volvamos a alejarlo, claro). Sin embargo esta maniobra es tan o más difícil que la propia colocación del stop loss inicial. Veamos un par de ideas al respecto:

  • Atiende siempre a un criterio geométrico. No muevas el stop loss a donde no te parezca razonable mirando el gráfico, a pesar de perder protección de los beneficios acumulados.
  • Mover el stop loss supone un riesgo extra, por lo que no si quieres tocar constantemente el stop, puedes preocuparte únicamente de llevarlo hasta el punto de breakeven.
  • Si aspiras a objetivos ambiciosos tendrás que estar abierto a grandes oscilaciones y, por lo tanto, deberás acompañar al precio con un stop loss más alejado de lo normal.
  • Ciñe más agresivamente el stop loss cuando el precio se aproxime a soporte o resistencia y no estés dispuesto a perder buena parte de lo ganado.
  • Cuando coloques el nuevo stop loss, fíjate en la estructura de soportes y resistencias y ubícalo por detrás de éstos. Así, el precio probablemente rebotará antes de alcanzar el stop.
  • No pongas el stop loss justo por debajo del último mínimo. Ahí lo coloca todo el mundo (y los tiburones lo saben de sobra).

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