Invertir dineroUna pregunta que estoy recibiendo bastante últimamente es qué hacer con el dinero que se obtiene del trading.

En mi experiencia ayudando a traders Novatos he descubierto un denominador común: Ser trader no es sólo operar en los mercados financieros con la intención de ganar dinero. Ser trader es una actitud, la actitud del que busca la independencia financiera.

 

Independencia financiera

Quizás ya lo sepas, o quizás no; yo te lo cuento igualmente: La libertad o independencia financiera es ese estado que alcanzas cuando, con muy pocas horas de trabajo (cero no, que es imposible), ganas lo suficiente para cubrir tus gastos mes a mes.

Por decirlo de algún modo, tienes tu dinero en piloto automático trabajando para ti. Tú sólo te dedicas a gestionar tus activos.

 

El trading no trae ingresos pasivos

Desde el primer minuto quiero dejar claro que el trading requiere suficiente trabajo como para que no se le pueda considerar ingresos pasivos.

Es decir, si tú analizas el mercado, escoges valores, documentas tus operaciones, ejecutas las órdenes de entrada, controlas atentamente la evolución de la operación, cierras la posición, documentas los resultados, estudias sobre lo que has hecho y te dispones a repetir el proceso una y otra vez, más vale que te estés divirtiendo, porque eso es mucho trabajo.

Ingresos pasivos sería que fueses acumulando acciones de empresas que arrojen buenos dividendos y recibas esos dividendos (automáticos) como fuente de ingresos. En ese caso no trabajas nada o casi nada y sí obtienes ingresos pasivos.

¿La diferencia?

Que con el trading (haciéndolo muy bien, y previo fogueo de dos años) puedes obtener un 25% anual de tu capital total. Con dividendos, aspiras a un 6% – 8% .

Los números hablan por sí solos.

 

El trading es una horrible fuente de ingresos

El trading requiere concentración, precisión y tranquilidad. Exige que tú aceptes en cada momento lo que el mercado te puede dar o quitar y los resultados se desploman en cuanto intentas obligar al mercado a que te dé.

La única actitud correcta posible es hacerlo bien, comprobando como el mercado a veces te da y otras veces te quita.

Por eso, si le exiges al trading que te pague tus gastos mensuales, mes sí y mes también, estás perdido.

En cambio, el trading, a pesar de ser una horrible fuente de ingresos, es un estupendo amplificador de ahorros.

En cuanto superas el umbral de la rentabilidad (y si te lo tomas en serio, es cuestión de tiempo que lo logres), el trading es la manera más eficiente de hacer crecer esa parte de tus ahorros que previsiblemente no necesitas a corto ni medio plazo.

Además, esto se refuerza por el hecho de que es escalable: Cuando tienes poco capital para operar y ganas un 20% en un año, no ganas más que un puñado de euros. Pero cuando estás consiguiendo ganarle la batalla al dinero y tu capital ya se mide con más ceros, un 20% anual es un multiplicador extraordinario que, gracias al interés compuesto, pronto te librará de preocupaciones por unos cuantos años (si no de por vida).

 

¿Qué hago con el dinero del trading?

Ponerlo a funcionar, especulando con él de forma profesional en los mercados financieros.

Al trading no le corresponde traer dinero. Eso tienen que hacerlo tus otras fuentes de ingresos. Tú tienes que llevarle dinero a tu trading para que lo amplifique, y entre en juego el interés compuesto. Los beneficios del trading (salvo emergencia, claro está) se reinvierten siempre.

Tus facturas (o tus lujos) tienen que salir de otro lado, si no, no estarás avanzando hacia la independencia financiera.

 

Pese a todo, el trading es un activo

Más allá de ser trader, el trading es una actitud: La actitud de que tú dominas a tu dinero y no el dinero el que te domina a ti.

Yo veo que los traders especulan por diversión (por encima de todo), en una ideología de fondo, que nos impulsa a ser dueños de nuestro dinero, como mecanismo para moldear mejor nuestra propia vida.

Se puede decir más o menos claramente, pero la realidad pura y dura, es que el dinero es la sangre de nuestra sociedad, y por tanto, lo que más puertas le puede cerrar al individuo del siglo XXI.

Por eso, es crucial, liberarse financieramente. Uno no se puede pasar la vida trabajando para llegar a fin de mes. Uno tiene que moldear su vida hasta lograr hacer cada día lo que le guste y que, de paso, eso le pague los gastos.

Lo contrario es la esclavitud del dinero. Ni yo, ni tú, ni nadie, queremos ser esclavos. Aunque sólo sea por principios, aunque sólo sea por orgullo vital.

Así pues, el trading es un activo valiosísimo, pues trae consigo la insignia de “Yo peleo por ganar la batalla del dinero”.

Aunque esto que acabo de decir no es extensible al 100% de los traders, puesto que algunos lo hacen como medio de vida, o por el reto intelectual, o por múltiples motivos, sí es cierto que aplica a la gran mayoría de los Novatos con los que hablo cada día.

Y, ahora que ya llevo unos años en este juego, he podido comprobar que, el que pelea termina lográndolo. El que aguanta, gana.

 

Cómo utilizar el trading para alcanzar la independencia financiera

Hemos aprendido que el trading no sirve como fuente de ingresos ¡No quieras pagar tus facturas con los resultados de tu operativa!

Hemos visto que el trading ocupa mucho tiempo, esfuerzo y dinero ¡El precio de una rentabilidad de dos cifras es alto!

Entonces ¿de qué me sirve aprender a especular?

Te sirve como base para entrar en una filosofía de vida. El trading es el centro de entrenamiento para ganarle la batalla al dinero. Con el trading comprendes cómo funciona el dinero y qué tienes que hacer para obtenerlo.

Un trader es un luchador. Y los luchadores ganan.

 

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