Cuando te dedicas a nadar entre tiburones corres el riesgo de llevarte una buena dentellada.

El control de riesgos en trading no es una opción, es una obligación. Sin una gestión adecuada de los riesgos que asumes tu cuenta desparecerá en poco tiempo.

Recuerda que los mercados financieros son aguas infestadas de tiburones. Así que vamos a ver qué armas tenemos para defendernos de los escualos y aumentar así las probabilidades de robarles parte de su comida:
 

1.-Acompaña absolutamente todas tus operaciones de un stop loss

El stop loss es como tu línea de vida. Si las cosas van mal, te sacará sin contemplaciones.

En cuanto abras una posición, envía a tu broker una orden de stop loss. Hazlo de inmediato y plásmalo con una orden. En el 95% de los casos, quedarse con la idea en la cabeza de salir manualmente cuando el precio llegue a cierto punto no sirve de nada. Cuando llegue el momento crítico, dudarás o te olvidarás. Pon la orden en cuanto se ejecute tu entrada. Te ahorrará una cantidad inconmensurable de dinero.

Esta es la regla de oro. Tan sólo por aplicar esta regla, estarás a años luz del 50% de la gente que pone su dinero en Bolsa.

 

2.- Limita el tamaño de tu posición

¿Qué pasa si esta operación te sale mal?

Que habrás perdido dinero

¿Cuánto?

Si has hecho los deberes y has puesto un stop, tus pérdidas se reducirán a la diferencia entre el precio de entrada y el de salida, multiplicado por el número de acciones, más el coste de las comisiones.

Es decir, el número de acciones que mueves determina, junto con la distancia entre el precio de entrada al stop, el riesgo que asumes. Calcula el número de acciones que puedes manejar para que tu riesgo no supere un máximo razonable.

¿Cuál es ese máximo de riesgo razonable?

El menor de estos dos números: Lo que psicológicamente te puedas permitir o el 2% de tu cuenta.

Por ejemplo: Imagina que perder más de 200€ en esta operación te dolería demasiado. Tu máximo razonable es 200€. Si tu cuenta es de 8000€, el 2% de tu cuenta son 160€. Es decir, que tu máximo razonable ya no es 200€, sino 160€, que es más restrictivo.

La razón del 2% es que este número te permite pasar por una racha más o menos larga de fracasos consecutivos sin arruinarte. Además, conforme se reduce tu cuenta, también se reduce el 2% de tu cuenta, con lo que vas asumiendo un riesgo proporcional a tus posibilidades.

¿Cómo sueles decidir tú el tamaño de tus posiciones?
 

3.- Asegúrate de estar en sintonía con el mercado

Esto quiere decir que, si estás fallando sistemáticamente en tus operaciones, te puedes desangrar a base de pequeños cortes.

Si observas que fallas demasiado, opera con posiciones más pequeñas, o incluso deja de operar durante algunas semanas mientras analizas la situación y recuperas tu equilibrio. Es posible que el mercado haya cambiado y tus métodos ya no sean tan eficaces con la nueva situación.

Por el contario, si ves que vas encadenando victorias, aprovecha para ir aumentando progresivamente el tamaño de tu posición; eso sí, siempre sin superar tu límite razonable.

El Dr. Alexander Elder, trader y afamado autor, recomienda dejar de operar durante el resto del mes, si las pérdidas mensuales alcanzan el 6%. A esto le llama la protección contra pirañas, pues éstas te desintegran en poco tiempo a base de pequeños mordiscos.
 

4.- No operes, ni plantees operaciones si estás cansado o desconcentrado

Cuando uno está de mal humor, con sueño, nervioso, distraído, abatido, etc. no vale la pena operar. Los tiburones del mercado se aprovechan del primer despistado que encuentran.

Todos cometemos errores, pero en situaciones de stress o cansancio, cometemos infinitamente más. La mejor herramienta de la que dispones como trader la tienes en el interior de tu cráneo. Si tu coche no puede cruzar España sin gasolina, tu cerebro no puede ganar dinero en Bolsa sin concentración.

Este consejo, que aparenta ser de menor importancia que los anteriores es fundamental. No lo subestimes.

¿Te has arrepentido alguna vez de operar o analizar operaciones cuando no podías concentrarte bien?
 

5.- Documenta tus operaciones minuciosamente

Seguramente, estarás pensando que esta regla pertenecía a otro artículo, pero se nos ha colado en este.

No es así. Ni mucho menos.

Documentar el trabajo realizado con precisión, orden y detalle es la clave para formar una sólida base y así aprender de los errores.

Alguien que no documenta sus operaciones tiende a tropezar varias veces con la misma piedra. El mercado no perdona, y el que repite sus errores se arruina con el tiempo.

Sin duda ninguna, la mejor manera que tienes de reducir el riesgo a perder dinero es la de ganar experiencia a través de la práctica que genera aprendizaje. Esto se consigue tomando apuntes de lo que has hecho y anotando qué tal te ha funcionado. Al revisarlos tranquilamente irás aprendiendo y grabando a fuego todas tus experiencias.

Próximamente, publicaremos la segunda parte de esta serie de técnicas para el control del riesgo.

¿Qué opinas de las técnicas de control de riesgo que proponemos? Estaremos encantados de leer tus experiencias ¡Coméntalas!

¡Ah! Y si tienes alguna duda, pregúntala.

 

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