trading social

Mucha gente me pregunta constantemente por mi opinión sobre múltiples plataformas de trading social. Voy a darla.

 

La idea de fondo, en teoría

Se supone que, en una plataforma de trading social (o social trading, como dicen los americanos), tú puedes operar, ya sea por iniciativa propia, o copiando las operaciones de otros. Si consigues que alguien copie tus operaciones, recibirás una pequeña comisión.

La idea de fondo es que es los buenos traders deberían aflorar, ganar seguidores (gente que copie sus operaciones) y obtener mucho dinero; no ya de su propio trading con su cuenta personal, sino además de las comisiones obtenidas gracias a su alto número de seguidores.

A su vez, los seguidores, al copiar a traders ganadores, ganarían también mucho dinero.

Felicidad para todos.

En teoría.

 

Lo que sucede en realidad

Antes de nada, quiero dejar claro que mi experiencia es limitada en este campo, pues enseguida me alejé de él al ver cómo funcionaba en la realidad.

Aún así, voy a comentar mis observaciones, insisto, desde mi propia experiencia:

El resumen, y antes de pasar a los detalles, es que hacer un buen seguimiento de las operaciones en tiempo real, ya sea de forma automática o manual, interfiere (¡mucho!) con la propia operativa, plagándola de ineficiencias y desvirtuándola.

Para empezar, las operaciones no se replican correctamente. El tiempo de reacción entre que el trader original ejecuta sus órdenes y que el trader seguidor las replica dista mucho de ser óptimo. Según el tipo de operativa, estas diferencias pueden llegar a destruir por completo el potencial beneficio de la operación copiada.

Incluso, en mercados donde esto se lleva haciendo muchos años (como en Forex, por ejemplo, mediante los llamados expert advisors), los métodos de propagación de la información son, cuando menos, deficientes.

Otro gran problema, es que en muchas de estas plataformas de trading social, estás obligado a operar a través del broker de la propia plataforma, o de algún broker afiliado a ésta.

De hecho, es frecuente que la principal fuente de ingresos de estas plataformas sean comisiones sobre las comisiones que los brokers cobran a los clientes. Así que te puedes imaginar lo abultadas que tienen que ser las comisiones (visibles o camufladas) que cobran a los “traders sociales” para pagar a tanto intermediario.

Operar en estas plataformas es, por tanto, sumamente caro e ineficiente. Esto, sin tener en cuenta las limitaciones de cada broker en particular.

En mi experiencia, he podido comprobar en numerosas ocasiones que, si luchar contra el mercado ya es difícil, hacerlo a la vez con tu propio broker (que debería ser tu aliado, no tu enemigo) lo es mucho, mucho, mucho más. Por eso, es muy frecuente que un trading rentable deje de serlo cuando se realiza a través de un broker inadecuado. (Por cierto, si buscas broker mira esta tabla).

En cualquier caso, los traders serios no operan en estas plataformas de trading social porque saben que no les compensa pelear con el mercado y con un broker ineficiente.

 

¿A quién copiar?

Esto es quizás lo peor del trading de calidad (rentable y eficiente): Que es aburrido y feo, tanto en su operativa como en la forma que tiene de crecer el saldo de la cuenta de trading.

Las gráficas de los traders de verdad tienen subidas y bajadas, pocas veces rápidas, rachas buenas y malas. Son gráficas que se levantan a golpe de pico y pala a través de tiempos muy largos. Desde luego, nada sexy.

Los seguidores no copian a los mejores traders porque éstos no destacan por sus gráficas. (Así que directamente, los buenos traders no tienen un motivo real para aguantar aquí).

Lo seguidores quieren gráficas espectaculares. Subidas veloces y continuadas, sin apenas bajadas (¡o mejor, directamente sin bajadas!) Buscan bajo la premisaYa de apostar, apostar a lo grande“.

El problema es que esas gráficas son irreales.

Los líderes de este tipo de plataformas suelen ser showmen. Gente con gráficas espectaculares.

Las gráficas son irreales. Aunque los seguidores no lo sepan. (Lo peor es que algunos sí lo saben, pero les da igual; prefieren ilusión elevada que rendimiento moderado).

De forma inevitable, en este tipo de entornos, surgen personas que se especializan en obtener gráficas alucinantes para llenarse de seguidores.

Una forma habitual de fabricar estas gráficas espectaculares es:

  • Para empezar, operando numerosas cuentas a la vez (con diversas identidades, si es preciso).
  • Se opera de forma muy agresiva con ellas, a tumba abierta, como si operases para un concurso de trading. (Por cierto, aquí puedes ver cómo gané un concurso de trading con una cartera aleatoria).
  • En la medida de lo posible, se utilizan estrategias martingala o semi-martingala para mejorar el aspecto visual de las gráficas.
  • Se descartan (cierran) las cuentas que se hayan arruinado, mostrando sólo la ínfima minoría de las cuentas que sobreviven (al límite, por casualidad y con futuro muy poco prometedor, aunque no lo parezca).
  • Los seguidores aparecen de forma natural atraídos por el supuesto virtuosismo de estos traders.
  • Se gana dinero hasta que el sistema revienta. (El dinero lo gana únicamente el fabricante de la gráfica, no los seguidores, por supuesto).
  • Se cierra la cuenta y se abre una nueva, con una identidad diferente, repitiendo el ciclo.

 

Un atisbo de posibilidad de ganar algo

La única estrategia que vi que puede funcionar (y es sumamente difícil de llevar a cabo) es la de localizar a perdedores profesionales.

rentabilidad trading

¡Pincha en esta infografía para descargártela!

La cuestión es que la mayoría de la gente, la inmensa mayoría, pierde.

Esto ya lo sabemos todos, pero ¿por qué pierde?

Pues, como te decía antes, la pelea por la rentabilidad es la suma de dos luchas: la que haces contra el mercado y la que haces contra el broker.

Si operases absolutamente al azar, sin mirar un gráfico, sin tomar ninguna decisión, te volverías matemáticamente neutral y lucharías contra el broker únicamente. Por supuesto, esto te llevaría a perder dinero, pues te desangrarías a base de comisiones.

La guerra la ganamos cuando operamos mucho mejor que “matemáticamente neutral”; lo suficiente como para que, pese a lo que el broker nos resta, nos permite ganar dinero. Pero esto, amigos, es sumamente infrecuente. Sólo la gente que persevera durante años sin desviarse logra alcanzar y mantener este estado.

En realidad, el mercado es experto en hacernos operar lo peor posible, pues juega con nuestras emociones; así que de forma natural tendemos a operar peor que “matemáticamente neutral”: Si nos dejamos llevar por un trading emocional, estamos perdidos y, si a eso le añadimos la carga del broker, apaga y vámonos.

Pues el atisbo de posibilidad para ganar algo en el trading social reside en que, en entornos de trading social donde la carga del broker no sea excesiva, localicemos a la también poco frecuente figura del “perdedor profesional“. Es decir, esa persona que opera de forma absolutamente emocional (¡fatal!) y que, por algún extraño motivo, no se cansa, no se harta.

Imagino que estamos buscando al perdedor compulsivo, al ludópata si quieres. La idea es encontrarlo y operar justo al revés que él. Ahí, si el broker no es demasiado malo, podemos llegar a tener un buen beneficio.

En su día probé a hacer esto y me encontré tres problemas:

  • La grandísima mayoría pierde más por el broker que por su baja calidad como traders. Encontrar un perdedor profesional es sumamente difícil.
  • La gente que opera mucho y mal se cansa enseguida. No sé si se retiran o si se van a probar suerte a otro lado. El caso es que te quedas sin fuente.
  • Hasta al que opera fatal, de vez en cuando le sale alguna buena, así que lleva su tiempo ganar dinero de este modo.

Como experimento (en realidad fueron un par de experimentos en dos plataformas que no quiero nombrar), estuvo relativamente bien; pero no llegué a sacar realmente nada en limpio.

Creo que si hay alguna posible ventaja en trading social, estaría por aquí, en invertir la operativa de perdedores profesionales; pero cuesta tanto encontrarlos que no sé si vale la pena.

 

¿Y trading social para aprender?

¿Podría el trading social servir para aprender mientras copio las operaciones de otro?

No. Rotundo: Ni entiendes por qué el que sigues hace lo que hace, ni tiene por qué coincidir con tu forma de ver las cosas.

Falta un lenguaje común. Así es imposible aprender nada.

Antes de eso tendría que haber un modo único de enfocar todas las operaciones, y además que todo el mundo debería entender a la perfección. Pero en estas plataformas cada uno opera a su manera, sin ton ni son. Es de todo, menos un lugar para aprender.

Por no hablar de que, cuando uno decide meterse a copiar operaciones para “ir ganando algo de dinero mientras aprende” está violando la regla número uno del trader en desarrollo: Priorizar aprender en lugar de ganar dinero. Y ya sabes que, dada la naturaleza de nuestra relación con el dinero, ambas cosas son incompatibles.

Yo soy partidario de ayudarse unos a otros, de compartir operaciones y de apoyarse en el grupo para evolucionar como trader, pero es que las plataformas de social trading no tienen nada de eso.

 

En resumen y en mi opinión

El trading social, tal y como te lo venden, es una enorme pérdida de tiempo:

  • No vas a ganar dinero (lo vas a perder).
  • Por supuesto, tampoco vas a aprender.
  • Y te vas a meter en un ambiente sumamente tóxico para tu desarrollo como trader.

Por eso, si quieres ganar dinero, mi consejo es que aprendas a operar tú mismo.

Cuesta trabajo, claro que sí, pero al final es la única vía. Y además vale la pena.

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