Bolsa renta fija¿Qué es la renta fija? ¿Qué tipos hay?

La renta fija más fija que hay es el dinero que tienes debajo del colchón ¿Riesgo de perder ese dinero? Salvo sucesos extravagantes, el riesgo es cero.

¿Rentabilidad anual de ese capital? Te diría cero también, pero es que habitualmente la inflación hace que año tras año nuestro dinero valga menos que antes; así que, en la práctica, la rentabilidad es negativa.

El siguiente paso en renta fija, es sacar el dinero bajo el colchón e ingresarlo en una cuenta en el banco. No voy a dar números, porque estos cambian bastante con el tiempo; pero es difícil que, a final de año, hayas conseguido batir la inflación. A efectos prácticos, podríamos hablar de empate. El riesgo de perder ese dinero sigue siendo bajísimo, pero al menos, ya está funcionando al ralentí.

Un sitio bastante seguro donde poner nuestro dinero, más allá de una cuenta en un banco, es comprando deuda, que son los bonos y pagarés.

La más segura de las deudas es la del más fiable de los países (por ejemplo, Alemania). Lógicamente, la rentabilidad de comprar deuda segurísima será a su vez bajísima. Si quieres comprar deuda rentabilísima, puedes comprar deuda griega, claro que quizás no recuperes tu dinero.

Lo mismo sucede con la deuda de las empresas. Cuanto más fiable es la empresa, menos te paga porque le compres su deuda. En cualquier caso, se suele considerar a los países más fiables (y menos rentables) que a las empresas, aunque esto es  sólo una regla general.

Una vuelta de tuerca más: Los fondos.

Los fondos son unos productos financieros que consisten en que la gente que no sabe o no se atreve a mover su dinero en entornos de alto riesgo, se lo da a otra gente que sí se atreve a hacerlo. De esta forma, esa gente rentabiliza bastante ese dinero, pero le devuelve al dueño sólo una parte de los beneficios.

Así que, al fin y al cabo, los fondos, aunque normalmente se les considera renta fija, no tienen por qué serlo.

En el caso de los fondos podemos volvernos locos, porque hay tipos y tipos de fondos. Pero intentaré darte una pincelada rápida:

Por un lado tienes un invento llamado fondos garantizados. Básicamente, si ganan, tú ganas y, si pierden, tú te quedas como estabas. No tengo que decirte que la rentabilidad que le puedes sacar a un producto sin riesgo es ínfima ¿verdad?

Por otra parte, tienes todos los demás. Los hay de poco riesgo y de mucho riesgo ¿De qué depende? De en qué invierta la sociedad gestora del fondo para rentabilizar el dinero.

Un fondo suele ser una mezcla entre bonos, bolsa, y derivados. Cuanto más de lo primero, más seguro y menos rentable. Cuánto más de lo último (futuros, opciones, CFD…) más nervioso y potencialmente más rentable. Ni que decir tiene que, con los fondos, aunque menos probable que si mueves tú tu propio capital a ciegas, puedes perder dinero.

Además de todo esto, tienes la alternativa de los ETF, que son fondos cortados en trocitos muy pequeños (de precios similares a las acciones) y que compras en el mismo mercado de acciones. Hay ETF de todo tipo y, con ellos, puedes acceder a combinados de materias primas, divisas, deudas soberanas y corporativas, etc.

Como ves, los ETF no tienen por qué ser necesariamente de renta fija, aunque puedes utilizarlos para invertir en ella.

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