Actualizado: 17 de febrero de 2017

Invertir en Bolsa

Nota importante antes de empezar:

Este artículo puede darte eso que necesitas para pasar de irregular a consistente. Contiene información muy valiosa, y además trae un regalo para ti al final, pero tienes que estar preparado para leerlo con atención.

 

Ser bueno no basta, hay que saber elegir las operaciones

Vamos a plantearlo del modo más bruto posible. Lo que quiero es que te des cuénta del problema que hay detrás:

¿Cuál es el mejor método para saber si debes ejecutar cierta operación o dejarla pasar?

Respuesta:

Adivinar el futuro, comprobar si la operación saldrá ganadora o perdedora y ejecutarla si es que vas a ganar o dejarla pasar si es que vas a perder.

Este método nunca falla. Es perfecto. Así sabes si te compensa operar o no.

Sólo tiene un problema: No podemos adivinar el futuro (Sí, lo siento ¡Yo también me hice ilusiones al principio!).

El reto es saber si me mojo o no me mojo ¡No quiero perder dinero!

El problema de fondo es que puedes operar y dedicarte a perder. Si nunca ganas, o cuando ganas, ganas tan poco que no compensas las pérdidas de las operaciones perdedoras ¡no te compensa operar! Pero ¿cómo saberlo de antemano?

 

La solución

La solución pasa por aceptar un compromiso:

Acepto perder dinero de vez en cuando si en global acabo ganando.

Dicho con otras palabras: No me importa (ojo, me fastidia, pero lo asumo) perder dinero en mi próxima operación; pero tengo que saber que, cuando gane, voy a ganar más que cuando pierda; ya sea porque ganaré muchas más veces de las que perderé, o porque cuando gane, ganaré más de lo que perderé cuando pierda.

Es decir, renuncias a ganar siempre (lo que nos libra de inventar una máquina del tiempo ¡menos mal!) a cambio de saber que te compensa operar, porque en global sí que vas a ganar.

Ahora el problema es cómo saber que, en global, vas a ganar.

 

¿Cómo se logra esto?

Con la combinación de tres cosas a la vez:

 

1.- Operando siempre igual

Esto te permite apoyarte en lo que se llama inferencia estadística, que no es ni más ni menos que basarte en la hipótesis de que, si lo haces siempre igual, tendrás unos resultados similares.

Nota: Esto que suena tan tonto (operar siempre igual) en la práctica es uno de los retos más duros para un trader, especialmente para un trader novato. Realizar veinte o treinta operaciones sin variar el método se convierte en tarea imposible para no pocos.

¡Ojo al dato! Puede que lleves tiempo frustrándote porque no consigues ganar de forma consistente ¡sólo por este motivo!

 

2.- Haciendo la cuenta mágica

Basándote en tus resultados previos (ahora que puedes, porque responden todos a un método común) puedes echar la cuenta mágica.

Esta cuenta mágica te permite decidir en qué operación te sale rentable arriesgarte y en cuál no.

Fíjate que la cuenta mágica no adivina si ganarás o perderás, sino que te dice si esta operación es de las que, en global, te llevarán a ganar (¡incluso aunque luego salga perdedora!)

Enseguida vemos esa cuenta mágica. Ahora quiero que prestes atención sólo al concepto.

 

3.- Ejecutando sólo aquellas operaciones que te compensan

La realidad del trading es que nos surgen infinidad de oportunidades constantemente, pero no hay dos iguales. Por eso cuesta mucho diferenciar cuándo nos compensa entrar y cuándo no.

Con los dos pasos anteriores, lo que logramos es un esquema controlado: Sabemos que, con las operaciones de este tipo (el tipo que sea que tú operes) que cumplen con la cuenta mágica, en global, acabamos ganando.

Esto es muy potente. Salvo la máquina del tiempo, que era incluso mejor, es lo más potente y fiable que puedes tener en trading: Una guía que te lleva a ganar dinero de forma consistente.

Eso sí, si tienes una guía, respétala.

Segunda nota: De nuevo, parece que te cuento una obviedad; pero la realidad me demuestra todos los días que la mayoría de la gente es incapaz de no operar algo que parece muy bueno, pero que no entra dentro de su esquema controlado.

 

Un paso necesario para la cuenta mágica

Siganases siempre, no tendrías nada que pensar; aunque fuera para ganar sólo un céntimo, te compensaría operar, porque sabes seguro que lo ganarás.

En cambio, si no ganas casi nunca, la cosa cambia: Tienes que asegurarte de que arriesgas poquísimo y que en cambio, de ganar, ganarás bastante, para así compensar todas las veces que pierdes.

Como sabes, esta relación entre lo que ganas si ganas y lo que pierdes si pierdes cuando planteas una operación, es lo que llamamos la relación Beneficio/Riesgo (o ratio B/R, para los amigos).

B = | objetivo – entrada |

R = | entrada – stop loss |

 

B/R = | objetivo – entrada | / | entrada – stop loss |

En la práctica, si entras en el mercado a un cierto precio, el B/R es la distancia hasta tu objetivo, entre la distancia hasta tu stop loss. Y cuanto mayor sea mejor para ti, porque tienes mayor beneficio potencial a cambio de menor riesgo potencial.

El ratio B/R te lo da la operación, puesto que tanto el precio de entrada, como el objetivo, como el stop loss, son tres puntos que obtienes del gráfico, atendiendo a la lógica de tu operación. No los colocas donde quieres, sino donde tiene sentido. Esto hace que, para cada oportunidad, el ratio B/R te venga dado.

 

La cuenta mágica

La pregunta es ¿y el ratio B/R de esta operación me vale? Si es muy bajo, no me compensa operar, porque tenderé a ganar poco y perder mucho, y en global no ganaré.

Dicho con otras palabras ¿Cuál es el ratio B/R mínimo que tiene que tener una operación para que a mi me compense entrar?

Esta es la cuenta mágica: El cálculo del B/R umbral

B/R umbral = 1 / g – 1

  • Donde g es la tasa de aciertos en tanto por uno.
  • La definición de acierto es aquella operación cuyo beneficio neto es positivo.
  • Beneficio neto es el obtenido después de comisiones y otros gastos.

 

Veamos un ejemplo práctico

Supongamos que de mis últimas 30 operaciones, gané 13. Eso me da una tasa de aciertos del 43%.

g= 13/30 = 0.43

Con esto, yo sé que mi B/R umbral es de:

B/R umbral = 1 / 0.43 – 1 = 1.31

Y ahora yo me encuentro con esta oportunidad ¿Me compensa operar o no?

cuenta magica

Con estos datos, calculamos el ratio B/R:

B = | 55.50 – 51.20 | = 4.30

R = | 51.20 – 48.75 | = 2.45

B/R = 1.76

Como esta oportunidad, que voy a operar según mi esquema de siempre y que cumple mis condiciones de siempre, tiene un B/R (1.76) superior a mi B/R umbral (1.31) puedo ejecutarla porque me compensa arriesgarme.

Es decir, aunque la pierda, sé que haciendo más como esta, en global acabaré ganando.

 

Ahora, un regalito para ti

Te ahorraré los trámites de que tengas que echar las cuentas a mano o de programártelas en un excel. Ya lo he hecho yo por ti:

Calculadoras de riesgo

He programado dos calculadoras: Una para que averigües tu B/R umbral a partir de tus últimos resultados y otra para que puedas calcular en cualquier momento el ratio B/R de una operación.

El recurso es gratuito, consíguelo pinchando en alguno de estos enlaces:

Calculadora de B/R umbral

Calculadora de B/R de operación

Ahora me encantaría ver tus dudas y comentarios 🙂

 

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