¿Cómo es posible que siendo tan obvias las tendencias de los precios nos cueste tanto ganar dinero en Bolsa?

Es tan sencillo como comprar cuando el precio comienza a subir y vender cuando deja de hacerlo.

Lo cierto es que no tiene nada de sencillo. Si ya has probado a operar en Bolsa conocerás perfectamente la niebla de la última vela.

La buena noticia es que, en gran parte, este problema se puede resolver.

Observa el gráfico siguiente:


En esta imagen podemos ver un precio que oscila ampliamente. Sin duda, alguien que haya comprado y vendido en los momentos adecuados habrá ganado mucho dinero.

Sin embargo, ahora enfréntate a esta situación: Te encuentras analizando este gráfico y hoy se ha dibujado la última vela ¿Qué harás mañana? ¿Compras, vendes o te mantienes al margen?

Lo cierto es que nunca podrás saber de antemano si te encuentras al principio, en el medio o al final de una tendencia. Es más, ni siquiera puedes decir a priori si el precio se encuentra en una tendencia o acaba de entrar en una fase lateral, sin tendencia.

En otras palabras, estás sufriendo la niebla de la última vela. Si tuvieses que poner tu dinero en juego, desde luego no estarías totalmente cómodo ni comprando, ni vendiendo, ni dejando escapar la oportunidad de ganar mucho dinero. Y es que en retrospectiva siempre es fácil saber cómo se debería haber actuado, pero cuando toca poner el dinero encima de la mesa no estamos tan seguros.

Por fortuna, tenemos algunas herramientas para resolver buena parte del problema. Tenemos los indicadores técnicos.

Ahora observa el mismo gráfico de antes, al que hemos añadido una media móvil corriente y moliente:


Resulta obvio que había que comprar cuando la media móvil cambiaba de azul a amarilla y vender cuando pasaba de amarilla a azul.

Es cierto. No habríamos comprado en lo más profundo de los mínimos ni vendido en lo alto de los máximos pero, desde luego, habríamos sacado un buen pico.

Ahora resulta evidente que la niebla de la última vela se ha disipado un poco y, puesto que la media móvil está azul, deberíamos estar vendidos en este valor para aprovechar la bajada.

Este es el mismo gráfico un buen puñado de velas después. Como puedes observar, un indicador tan básico como una media móvil ha convertido una decisión difícil en una decisión sencilla. Y lo mejor de todo es que nos ha ayudado a acertar.


Hay indicadores de todo tipo. Algunos son adecuados para detectar un tipo de situaciones y otros son mejores para otros escenarios. En cualquier caso, configura tus indicadores para que se comporten bien en el pasado reciente (señalando lo que te interese) y podrás esperar de ellos que funcionen de forma aceptable en el futuro próximo.

Es importante aprender cómo funcionan y fijarse en qué tipo de situaciones pueden usarse y cuándo no debe confiarse en sus señales.

Por último, añadir que una sobrecarga de indicadores técnicos puede llevarnos a la confusión. Es como el hombre que tenía dos relojes y nunca estaba seguro de qué hora era. Se supone que los indicadores retiran parte de la incertidumbre, no que la aumentan.

Resumiendo:

  • Es normal la sensación de falta de información cuando tenemos que actuar en la última vela.
  • En este punto, los indicadores técnicos pueden ayudarnos a decidir con menor dificultad.
  • De todos modos, úsalos con cabeza (¡no te van a librar de pensar por ti mismo!) y no abuses de ellos.

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