el trading no es para ti

Ojo con este artículo, que puede interesarte más de lo que crees.

Si mis artículos normalmente van enfocados a ayudarte a ganar dinero con el trading, en esta ocasión quiero ir al inicio de todo y plantearte por qué el trading podría no ser tu camino.

 

El trading no es para ti, amigo

Hablemos claro: el trading no es para todo el mundo. Y no se trata de que sea algo sólo para ricos, ni para los más listos, pero sería irresponsable hacerte creer que cualquiera puede lucrarse operando en Bolsa.

Si bien el trading es algo que cualquiera puede llegar a aprender, hay ciertas circunstancias muy claras en las que intentar convertirse en trader es de todo menos recomendable.

 

Si necesitas el dinero

Cuando el dinero que tienes para operar es un dinero que necesitas para vivir, no te metas.

No lo hagas, porque al contrario de tu expectativa de incrementar ese dinero, lo más probable es que lo acabes perdiendo y viéndote en serios apuros.

Cuando alguien se acerca al trading de primeras, es muy frecuente que venga cegado por historias de personas que han multiplicado sus ahorros o que han pegado el pelotazo en unas pocas operaciones y quiera probar su suerte también.

Bien, pues olvídate: si esas historias son ciertas -que no tienen por qué serlo- desde luego son la excepción y no la regla.

El trading no regala nada ni multiplica fácilmente los ahorros de nadie.

 

Si no te puedes permitir perder

Mismo caso: no te metas. Los comienzos en trading son de pérdidas aseguradas hasta que te vas formando y vas aprendiendo.

Y el problema es que para aprender a operar realmente, tienes que operar con dinero. Sí, con dinero de verdad y no en demo. ¿Por qué? Porque la demo no te enfrenta a uno de los aspectos críticos del trading: la gestión de las emociones.

Mejor no subestimes el poder del miedo y de la avaricia cuando tengas el dinero en la mesa.

Todo lo que hayas practicado antes te habrá venido bien, pero hasta que no estés operando en real, sólo habrás recorrido la mitad del camino. Y en esa otra mitad, las pérdidas hacen el papel de maestras.

 

Te juegas mucho en cada operación

Si el resultado de cada operación es demasiado importante para ti, por el motivo que sea, también estás en mala situación para dedicarte al trading.

Es verdad que a pocas personas les da igual ganar o perder o pueden permitirse tirar su dinero por el retrete sin pestañear. No se trata de eso. De lo que se trata es de que puedas asumir la posibilidad de perder algo de dinero en cada operación sin que eso te comprometa económica o emocionalmente.

Tu mayor ventaja con respecto al gráfico es tu frialdad de cabeza e, inevitablemente, toda la presión que tengas con respecto al resultado va a mermar tu capacidad de razonar con lógica.

En definitiva: Cuanto más necesites ganar, más difícil será que lo consigas.

 

Si no tienes tiempo

Si no estás dispuesto -porque no puedes o no quieres- a dedicarle muchas horas a formarte y practicar, hay poco que rascar aquí.

El trading requiere de tiempo para aprender a leer un gráfico, para encontrar valores listos para operar, para revisar las posiciones que tienes abiertas, para saber qué tipo de operación te conviene más y, sobre todo, para practicar y practicar como si no hubiera un mañana.

Son muchas horas. Muchas.

Si estás esperando encontrar la receta mágica o una máquina en la que meter cuatro monedas y que salgan cinco, definitivamente éste no es el lugar.

 

Si es tu última bala

Si estás esperando que el trading te solucione la vida y te saque de deudas, problemas económicos o un trabajo que no te gusta, no te metas.

No te metas por todas las razones mencionadas anteriormente: porque no vas a tener la frialdad de cabeza suficiente para operar bien, porque vas a tener pérdidas que no vas a poder asumir fácilmente y porque el trading no es ninguna panacea para nada.

Con esto no quiero decir que no te puedas ganar la vida con el trading, pero es tan costoso y necesita tanta dedicación como cualquier trabajo a jornada completa con la dificultad añadida de que requiere de una inversión inicial importante.

Si quieres saber más sobre cuánto puedes esperar ganar en trading, en este artículo hablé del tema con mucho detalle.

 

Al César lo que es del César

Francamente, yo ganaría mucho más dinero animando a cualquiera a comprar mi libro y creando cursos para forrarse en la Bolsa en cuatro días. Sin embargo, creo que hay personas a las que el mejor favor que puedes hacer es desalentarlas y hacerles ver que, al menos en este momento, el trading no es su camino.

No se trata tanto de la cantidad inicial para empezar a operar como de la necesidad que tengas de ésta.

No se trata tanto de tu habilidad para aprender, sino del tiempo que estés dispuesto a invertir en ello.

Y, finalmente, no se trata tanto de cuánto puedes ganar, sino de cuán desesperadamente lo necesitas.

Un último consejo: Tómate tu tiempo para ahorrar y no necesitar ese dinero.

La Bolsa va a seguir donde está esperando a que sea el momento adecuado para ti.

¿Me he dejado algo? Si es así, te espero en los comentarios 🙂

 

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