Seguramente, te habrás dado cuenta de que los indicadores técnicos nos distraen de lo importante, que es el precio. Ante todo, y sobre todo, debes  mirar a las velas con total atención. Así que vamos a centrarnos en lo primero que hay que preguntarse cuando uno se topa con un gráfico:

¿El precio se mueve según una tendencia?

Si la respuesta es sí ¿Cuál es la tendencia del precio?

Hay quien dice que las velas bailotean el 80% del tiempo sin formar ningún tipo de tendencia. Bueno, esto es relativo, pues ya sabemos que, si hilamos fino, encontraremos tendencias.

No obstante es bueno saber decir si estamos en tendencia o no.

Una tendencia alcista se define como una sucesión de máximos crecientes y mínimos crecientes. Simple y demoledor.

En el momento en el que los máximos o los mínimos dejan de ser crecientes, cuidado, la tendencia se deteriora y entramos en fase lateral.


Después de la fase lateral, podemos reanudar la tendencia alcista o iniciar una tendencia bajista. Si reanudamos la tendencia alcista, entonces al tramo lateral se le suele llamar “de consolidación”.

Si, en cambio, el precio vira ¿adivinas qué es lo que tiene que haber para poder decir que estamos en una tendencia bajista?

Correcto: Una secuencia de máximos decrecientes y mínimos decrecientes. En cuanto falle alguna de las dos condiciones estaremos perdiendo la tendencia bajista.

En ocasiones, los máximos o los mínimos se alinean con precisión geométrica perfecta. En estos casos, nos resulta muy fácil trazar una directriz de tendencia que nos ayude a visualizar los raíles por los que se mueve el precio.

Para trazar una directriz de una tendencia alcista hay que unir al menos tres mínimos. Todos sabemos que con dos puntos se define una recta, pero para trazar una directriz razonablemente fiable, debemos tener tres puntos alineados.


Si el gráfico nos lo permite, en ocasiones podemos trazar una paralela a esta línea para marcar el canal por el que el precio se está moviendo. No obstante, esto no debe volvernos locos nunca, pues lo importante son los mínimos alineados y, realmente, que sean crecientes (junto con los máximos).

Para trazar una directriz de tendencia bajista, hacemos lo mismo que antes. Sólo que, en este caso, unimos máximos. Al menos tres para confirmar la directriz.


¿Si tenemos una directriz alcista entonces tenemos una tendencia alcista? No siempre; puesto que podemos tener mínimos crecientes (y alineados) pero dejar de tener máximos crecientes, por lo que se perdería la tendencia alcista, aún sin que el precio cruzase la directriz de tendencia (suceso que se suele tomar como señal de venta).

Lo mismo sucede con las directrices bajistas: No definen tendencias, pero sí que ayudan a visualizarlas. Algunos toman el cruce del precio a la directriz como una señal de compra, aunque mirando cómo se pierden los mínimos decrecientes ya podrías anticiparte a este hecho. Recuerda que en el precio va estar siempre la señal más rápida y fiable posible, por encima de cualquier indicador o línea que tracemos.

Hay un tema que siempre genera polémica ¿Se puede cortar alguna vela con la directriz de tendencia? ¿Se pueden cortar las sombras mientras no se corten los cuerpos de las mismas?

La respuesta a estas preguntas es “Como tú quieras”. Date cuenta de que si una o varias velas perforan una directriz de tendencia en un momento puntual, pero luego el precio sigue respetándola, símplemente ocurre que esa directriz ha perdido algo de credibilidad, pero hasta cierto punto, sigue siendo válida.

Por otra parte, piensa que en una vela, lo más importante es el cuerpo y, si incluimos las sombras, incluimos sobre todo el ruido del mercado junto con el movimiento principal del precio. Si al trazar una directriz de tendencia, cortas las sombras de algunas velas estarás estableciendo que te preocupa más determinar la tendencia fundamental que incluir las extravagancias del mercado. Si quieres tenerlo todo en cuenta, ya sabes lo que tienes que hacer, no cortar ni una sola sombra.

Por último, aunque este artículo habla de escuchar a tu gráfico sin meter indicadores de por medio, está bien destacar el papel de las medias móviles como detectores de tendencia.

La simple pendiente de una media móvil (correctamente ajustada, claro) es un resumen rápido y sencillo de la tendencia en curso. Es tan fácil como mirar el extremo derecho de la media móvil y fijarse si apunta hacia arriba o hacia abajo para saber si la tendencia es alcista o bajista. Esto es incluso más inmediato si tenemos una media móvil que cambia de color según su pendiente.

De paso, no está de más señalar de que, si una media móvil cambia el signo de su pendiente cada dos por tres, nos estará avisando de que estamos en una fase lateral del mercado.


Una vez más, recuerda que la inclinación de la media móvil no determina la tendencia, sino que intenta ayudarnos a verla más rápidamente, pero se puede equivocar al avisarnos. Además, desde luego la media móvil detectará la pérdida de la tendencia después de que el precio haya dejado de cumplir la adecuada sucesión de máximos y mínimos (crecientes o decrecientes, según sea alcista o bajista).

No olvides comprobar la tendencia del precio en cada uno de tus gráficos.

Si te ha interesado este artículo, seguramente también lo harán:

Esta web utiliza cookies. Si sigues navegando se sobrentiende que lo aceptas.

ACEPTAR
Aviso de cookies
¡Deja que te oriente!

¡Deja que te oriente!

Únete a mi programa formativo por email (es gratis) y yo te iré guiando por todo el material

 

¡Estupendo!
Mira tu email para confirmar

Y no te olvides de mirar en el spam (y en "Promociones" si usas Gmail)