Después del exitoso primer artículo de esta serie, ha llegado la hora de continuar con la saga de las precauciones a tomar cuando se nada entre tiburones.

Recordemos que el uso intensivo de stops, limitar el tamaño de la posición, adecuar nuestro riesgo a nuestro éxito, operar descansados y documentar nuestros movimientos eran las técnicas explicadas y recomendadas en el primer artículo. Éstas eran las cinco condiciones indispensables para un trading sin riesgo que, sencillamente, deberán aplicarse siempre.

Ahora vamos a ver técnicas más específicas que no son obligatorias, pero que nos darán un plus de seguridad a la hora de pescar en aguas infestadas de tiburones:
 

6.- Sincronízate con el mercado

No, no es lo mismo que sintonizarse con el mercado. Sintonizarse significa que, si te van saliendo bien las cosas, puedes poner más carne en el asador y, si últimamente estás fallando mucho, deberás reducir el tamaño de tu posición. Si no estás en sintonía con el mercado, en vez de surfear chocharás contra las olas (y perderás dinero).

En cambio, sincronizarse con el mercado significa esperar al momento óptimo del mercado para entrar en él y abrir posiciones.

¿Cómo hacemos esto?

Si queremos comprar, debemos esperar a que el mercado esté sobrevendido (barato). Si queremos vender, lo contrario, esperamos a que el mercado se pase de compras y se ponga caro.

Esto lo vemos muy fácilmente aplicando cualquier oscilador al índice de mercado correspondiente, especialmente aquellos que ya tienen avisos de sobrecompra o sobreventa. Fíjate en la imagen y verás que es muy sencillo:

Una vez que comprobamos que el mercado está barato, es el momento de repasar los valores de ese mercado (en el caso del ejemplo, serían los valores españoles, como Telefónica, Repsol, Ferrovial, etc.) y buscar las mejores oportunidades para comprar. Ahora, lo más probable es que el mercado en general suba, y con él la gran mayoría de los valores que lo componen.

Lo mismo sirve para abrir posiciones cortas (vender primero para comprar después). Se espera a que el mercado en general esté sobrecomprado (caro) y luego se buscan oportunidades entre los valores que conforman ese mercado.

Recuerda que también puedes sincronizarte con el mercado atendiendo al índice de volatilidad VIX.
 

7.- Alinéate con el mercado y con el sector

Esto quiere decir que, si el mercado americano es bajista y el sector tecnológico también es bajista, no compres Microsoft.

Puede que esto suene ridículo, pero es frecuente olvidarse de lo obvio cuando estamos en el fragor de la batalla.

¿Cómo comprobar que el mercado es bajista?

Podemos hacerlo simplemente a ojo, o podemos ayudarnos de una media móvil aplicada al índice del mercado.

En el caso de Microsoft, que pertenece al mercado americano, podríamos mirar el gráfico semanal del S&P500 (que es el índice más representativo de todo el mercado norteamericano), o el QQQQ (que son los valores más influyentes del NASDAQ, que es la bolsa concreta en la que Microsoft cotiza).

Fíjate como, con la media móvil aplicada en el marco temporal de un nivel superior al que utilizamos para operar (media semanal para nosotros, que operamos con gráficos diarios), vemos que el mercado en general es alcista, pues la media apunta hacia arriba (está amarilla).

Para averiguar la orientación del sector correspondiente haríamos lo mismo, aplicaríamos una media móvil al sector (en el ejemplo, el tecnológico) y rápidamente obtendríamos el sentido del mercado.


Vemos así que, tanto el mercado en general, como el sector tecnológico en particular son claramente alcistas y que, poco importa como esté Microsoft ahora, abrir cortos es innecesariamente arriesgado.
 

8.- Operar a favor de tendencia

Ir con la corriente es una buena forma de poner a nuestro favor las probabilidades de acertar con el sentido del movimiento que queremos capturar.

Si la tendencia de un determinado valor es alcista, deberemos buscar oportunidades para comprar. Lo mismo tiene sentido al revés, querremos abrir posiciones cortas cuando el valor sea bajista. Lo importante es buscar una buena oportunidad para hacerlo. Pero ¿cuándo es el mejor momento para abrir nuestras posiciones a favor de tendencia?

Bueno, sabemos que el precio oscila en torno al valor ¿verdad? El precio bailotea acercándose y alejándose del valor, así que abrir nuestras posiciones cuando el precio regresa a la zona de valor es una fantástica idea.
 

9.- Operar contracorriente

Sí. Estamos recomendando justo lo contrario que en el punto anterior ¿Cómo es posible?

Operar contracorriente es una forma completamente distinta de enfocar las cosas. Y tiene sus ventajas.

Operar contra la tendencia principal consiste en hacer justo lo contrario que antes recomendábamos. Se trata de comprar cuando el precio está muy alejado del valor y esperamos que vuelva hacia éste.

Entre sus ventajas se destaca que los precios siempre vuélven al valor más rápido de lo que se alejan de él, por lo que el riesgo asumido por exposición al mercado es mucho menor.

Ya sé lo que estás pensando… ¿Y por qué no operar a favor y luego en contra, lucrándonos durante todo el movimiento?

Pese a que es perfectamente posible, no es recomendable por dos motivos:

Primero, porque seguro que encontrarás mejores oportunidades y más claras en otros valores que en el que acabas de abandonar.

Segundo, porque es bueno especializarse para convertirse en el mejor trader operando de cierta forma, ya sea a favor de tendencia o a contracorriente.

Especialmente en amplios canales laterales, no hay nada que te impida abrir largos, disfrutar, cerrar largos, abrir cortos, disfrutar, cerrar cortos, y vuelta a empezar. Lo que ocurre es que, normalmente, se encuentran oportunidades más jugosas en otros sitios.

Cuando operamos no firmamos ningún contrato de permanencia con ningún valor ¿verdad? Pues entonces ¿por qué vamos a auto-limitarnos?
 

10.- Tener presente la volatilidad

¿Qué prefieres: Ganar 10.000€ en diez años o 1.000€ en un año? Seguro que querrás la décima parte del dinero en la décima parte del tiempo, porque sabes que el tiempo también es dinero. Te sobrarán nueve años para ganar mucho más.

Es importante que los precios se muevan tu favor, pero también es importante que lo hagan rápido. Por ello, nunca pierdas de vista la volatilidad del mercado y de tu valor en particular.

Lo ideal es encontrar valores con amplia volatilidad y, a la vez, con un comportamiento suave y predecible. Por supuesto, hay un compromiso entre ambas virtudes de un valor y no puedes conseguir ambas al 100%; aún así, asegúrate de no entrar en valores que estén muertos.

Como técnica de control de riesgo, saber qué nivel de volatilidad manejas es fundamental. Es crítico que distingas en un movimiento cuánto es ruido de mercado y cuánto es avance real.

Utiliza una media móvil para resaltar el auténtico movimiento del precio y ayúdate de algún indicador, como el ATR (Average True Range, que en la práctica mide la volatilidad media) para mantener a raya los espasmos del precio debidos a la volatilidad. Así, podrás ceñir tus stops en su justa medida sin miedo a verte fuera por un coletazo de un precio enfurecido.


Observa en el gráfico cómo el indicador ATR señala cuándo se puede ser más o menos agresivo a la hora de ceñir el stop. Utiliza esto a tu favor para minimizar el riesgo asumido en tus inversiones, ajustando el stop al máximo y a la vez evitando el ruido del mercado.

¿Acostumbras a utilizar alguna de estas técnicas en tu trading habitual? ¿Cuáles son tus herramientas para controlar el riesgo? ¡Compártelas con nosotros!

 

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